“No se le puede entregar un solo peso”: el gobernador Andrés Julián Rendón lanzó duros cuestionamientos a la gestión del actual gerente del hospital del municipio de Caldas. El mandatario afirmó que espera cambios directivos en la institución por medio de la intervención del Ministerio de Salud y de entes de control.
Las entidades de control no han sido las únicas que han puesto la lupa sobre posibles irregularidades en el manejo del Hospital San Vicente de Paúl del municipio de Caldas. La gestión de su actual gerente, Juan Carlos Sánchez, también está en entredicho para autoridades en el departamento.
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Así quedó evidenciado tras las recientes declaraciones del gobernador Andrés Julián Rendón quien lanzó duros cuestionamientos al directivo en medio de la crisis financiera que afronta esta institución de salud en el sur del Valle de Aburrá y que en los últimos meses se ha visto reflejada especialmente en deudas con sindicatos de anestesiólogos y cirujanos.
Sobre el centro asistencial que también resulta clave para la atención de pacientes del Suroeste del departamento, el mandatario afirmó que hay compromisos para inyectarle recursos, pero que no hay confianza en el actual manejo de la institución por lo que espera cambios prontos a partir de las acciones que ya despliegan la Superintendencia de Salud y la Procuraduría.
“Le hemos pedido a los órganos de control y a la superintendencia que nos ayude a quitarnos esta pesadilla que supone la administración de este señor, mientras esta persona sobre quien tengo serias dudas de su comportamiento ético esté al frente de ese hospital no se le puede entregar un solo peso, porque plata que se le entregue plata que desaparece”, aseguró Rendón.
A finales de septiembre la Procuraduría General anunció la apertura de una investigación contra el gerente Sánchez y otros funcionarios por posibles irregularidades en contratos que superarían los 2.044 millones de pesos.
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Según la entidad de control, uno de los contratos habría superado los límites del manual de contratación sin autorización de la Junta Directiva y, en otro, habría equipos biomédicos adquiridos por más de 1.600 millones de pesos sin funcionar por falta de personal para operarlos.
El hospital ha reportado una cartera acumulada superior a los 8.000 millones de pesos, que según han explicado, se deben en más de la mitad a falta de pagos por parte de algunas EPS. Sin embargo, incumplimientos con gremios de especialistas han llevado incluso a embargos de las cuentas.