Llevar talleres de confección con máquinas de alta tecnología hasta cárceles de Antioquia parecía imposible pero a la fecha funcionan en las de los municipios de Santo Domingo, Santa Rosa de Osos, Yarumal, Ciudad Bolívar, Andes, Santa Bárbara, y en la cárcel de máxima seguridad de Medellín ‘Pedregal’, tanto en la zona de hombres con en la de mujeres.
La historia comenzó hace 13 años por iniciativa de la empresa antioqueña Así Sea Jeans, que dio origen al programa ‘Puntadas de Libertad’ para brindar oportunidades laborales a quienes están allí purgando penas, lo que no solo les brinda una oportunidad económica mientras están recluidos sino que también les descuenta tiempo de sus condenas.
Adriana Duque, gerente general de Así Sea Jeans, contó en diálogo con BLU Radio que pese al estigma que pesa sobre esta población, de que por estar allí pueden ser víctimas de extorsiones o vulneraciones a su seguridad, en esta última década lo que tiene por contar son historias de transformación.
Actualmente cerca de 320 personas trabajan en estos talleres y más de 8.000 han pasado por el programa, aprendiendo un oficio, generando ingresos y adquiriendo herramientas para construir una nueva oportunidad cuando recuperen su libertad. Esto contaron algunos de los beneficiarios.
Duque destacó que el programa busca que los participantes no solo aprendan un oficio, sino que reconstruyan su proyecto de vida a partir de sus capacidades y talentos. El proceso parte del fortalecimiento personal y continúa con formación técnica para que, durante y después de la condena, puedan encontrar alternativas distintas a la delincuencia y aportar a sus familias y a la sociedad.
Desde el sector empresarial, la lideresa hizo un llamado al sector privado a superar los prejuicios frente a quienes están en las cárceles y a brindarles oportunidades de trabajo, para que los centros penitenciarios se conviertan en espacios de resocialización efectiva, donde las personas puedan estudiar, formarse y trabajar mientras cumplen sus condenas. Finalmente, aseguró que su sueño es expandirse a más centros penitenciarios y “darle una nueva visión de vida a todas estas personas”.