La encuesta, realizada en Bogotá por la Veeduría Distrital entre junio y septiembre de 2025, contó con la participación de más de 4.000 ciudadanos. Entre las mujeres consultadas, el 51,6 % manifestó haber vivido al menos una situación de acoso sexual callejero entre junio de 2024 y junio de 2025. La cifra fue del 15,8 % entre los hombres y del 56,9 % entre las personas de otras identidades de género.
El temor también representa una de las principales conclusiones del estudio. El 95,4 % de las mujeres afirmó sentir miedo de ser víctima de acoso sexual callejero siempre o algunas veces. En el caso de los hombres, la cifra fue del 37,6 %, mientras que entre las personas de otras identidades de género llegó al 92,3 %.
Esta percepción de inseguridad se refleja especialmente en los espacios públicos y el transporte de la capital. El 71,7 % de las mujeres encuestadas manifestó sentirse insegura o muy insegura en el transporte público, frente al 54,6 % de los hombres y el 69,2 % de las personas de otras identidades de género. En calles y espacios públicos, la percepción de inseguridad alcanzó el 83,1 % entre las mujeres, el 65,4 % entre los hombres y el 76,9 % entre otras identidades de género.
La encuesta también permitió identificar los lugares que la ciudadanía considera de mayor riesgo. Para las mujeres, los principales son las calles oscuras, con 94,6 %; los lotes baldíos, con 92,1 %; las zonas de basura, con 90 %, y las zonas de construcción, con 83 %. Entre los hombres y las personas de otras identidades de género también aparecen como escenarios de mayor riesgo las calles oscuras y los lotes baldíos.
En cuanto a los sitios donde más ocurren estas situaciones, las mujeres señalaron principalmente la calle, con 82,9 %, y los buses del sistema de transporte público, incluido TransMilenio, con 72,3 %. Los momentos de mayor ocurrencia son la tarde, con 75,4 %, y la mañana, con 61,3 %, lo que relaciona esta problemática con los desplazamientos cotidianos hacia lugares de estudio, trabajo y otras actividades.
Las formas de acoso también son diversas. Entre las mujeres que reportaron haberlo vivido, las manifestaciones más frecuentes fueron las miradas o gestos morbosos, con 87,6 %; los silbidos, besos al aire y sonidos sexuales, con 78,9 %; los comentarios sobre el aspecto físico, con 72,1 %, y las palabras obscenas, con 67,1 %. La mayoría de quienes reportaron experiencias identificaron a hombres como los agresores.
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Para la Veedora Distrital, Adriana Herrera Beltrán, estas cifras muestran una realidad que no debe normalizarse y que exige fortalecer la prevención, mejorar las condiciones de seguridad en los espacios públicos y hacer más visibles y accesibles las rutas de atención y denuncia.
Otro de los hallazgos está relacionado con la reacción de los ciudadanos que presencian estas situaciones. El 54,6 % de las mujeres, el 38,1 % de los hombres y el 70,8 % de las personas de otras identidades de género dijeron haber presenciado algún caso de acoso sexual callejero. Sin embargo, solo el 40,2 % de las mujeres y el 34,7 % de los hombres afirmó haber reaccionado o intervenido.
Uno de los principales retos está en el desconocimiento de los mecanismos de denuncia. Solo el 27 % de las mujeres encuestadas sabe dónde denunciar un caso de acoso sexual callejero, mientras que el 73 % aseguró no saber dónde hacerlo. Además, únicamente el 8,3 % de las mujeres que participaron en la encuesta manifestó haber denunciado alguna situación.
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Frente a las instituciones, las mujeres manifestaron mayor confianza en la Secretaría Distrital de la Mujer, con 56,9 %; los hombres priorizaron la Línea 123, con 53,4 %, y las personas de otras identidades de género destacaron las Casas de Igualdad de Oportunidades, con 60 %.
La Veeduría Distrital plantea que Bogotá cuenta con capacidades institucionales, pero el desafío está en articularlas y acercarlas a la ciudadanía. Por eso, recomienda fortalecer las acciones de prevención, protección, respuesta, denuncia y medición, así como también intervenir los puntos críticos de la ciudad, mejorar las rutas de atención, facilitar los reportes y promover una intervención ciudadana segura.
Estas acciones están relacionadas con el Plan Distrital de Desarrollo “Bogotá Camina Segura 2024-2027”, que reconoce el acoso sexual callejero como un problema asociado a la seguridad, la movilidad, la autonomía y el derecho a una vida libre de violencias.