La impresionante cifra económica que dejó el Estéreo Picnic 2026 para Bogotá
Del 20 al 22 de marzo más de 140.000 personas disfrutaron de artistas nacionales e internacional, que impactó de manera positiva la economía de la capital.
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Del 20 al 22 de marzo, el Festival Estéreo Picnic 2026 recibió a más de 140.000 personas en el Parque Metropolitano de Simón Bolivar para disfrutar de más de 8 horas de música de la mano de artistas nacionales e internacionales en cuatro escenarios.
De acuerdo con cifras de la Alcaldía de Bogotá, este evento dejó un impacto positivo en cuento a lo económico de al menos 194 millones de pesos, un resultado gracias al efecto de los asistentes como del turismo en la ciudad por la llegada de visitantes para disfrutar de este evento.
“Hay una concentración significativa en servicios como alojamiento y una participación relevante de visitantes no residentes, lo que indica que el festival está generando demanda nueva y no solo redistribuyendo consumo local. Es un festival que, en términos económicos, combina intensidad de gasto, atracción de turismo y capacidad de arrastre sectorial en un periodo muy corto”, señaló Gabriel Angarita, director de Estudios Económicos de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico (SDDE).
En total, cuatro escenarios recibieron a artistas de talla nacional e internacional. El Smirnoff tuvo a los grandes protagonistas del fin de semana: Sabrina Carpenter, The Killers, DJO, Tyler The Creator, Doechii y otros más. Allí, se concentró la mayoría del público que asistió al Parque Simón Bolivar.
Las miradas se las llevaron The Killers, Deftones y Sabrina Carpenter que, para muchos, fueron los más importantes del fin de semana y sus shows estuvieron a la altura de lo que el público esperaba ver en el festival. Pero también destacando a Katseye, DJO, 31 Minutos, Skrillex y Luis Alfonso como los que se llevaron los aplausos de los más incrédulos.
Esta decimoquinta edición del FEP continúa consolidándose como uno de los eventos culturales más importantes de América Latina, no solo por su masiva asistencia, sino por la calidad de las experiencias vividas en cada uno de sus escenarios. Con una logística que ha permitido el flujo de miles de fanáticos y turistas, el festival se prepara ahora para su gran cierre, manteniendo la vara alta tras una jornada de sábado que combinó el misticismo del rock, la euforia del pop y la calidez de un clima excepcional en la capital.