Las autoridades avanzan en la investigación por el doble homicidio de dos adultos mayores ocurrido en el barrio Aures, en la localidad de Suba, en Bogotá.
Investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía analizan con detalle la escena del crimen dentro de la vivienda de las víctimas, donde encontraron varios indicios que podrían esclarecer lo ocurrido.
De acuerdo con los primeros reportes, las habitaciones estaban en completo desorden, ropa, cobijas y pertenencias estaban fuera de lugar. Este rastro es clave para determinar si el crimen estuvo motivado por un hurto o si detrás del ataque, cometido con arma blanca, existía otro móvil.
Uno de los focos de la investigación se centra en el entorno cercano de las víctimas, particularmente en el exyerno de la pareja, quien residía en la misma vivienda tras alquilar una habitación por 250.000 pesos mensuales.
La hija de los adultos mayores aseguró, según información recolectada por Noticias Caracol, que durante la relación que mantuvo con este hombre, fue víctima de agresiones.
Noticias Caracol conoció registros fotográficos clave dentro de la investigación, en los que se evidencian algunos de los elementos encontrados por las autoridades en la vivienda y cómo quedó la escena del crimen tras el ataque.
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“Él me pegaba, me agredía físicamente, verbal y psicológicamente, y por eso lo demandé por violencia intrafamiliar”, afirmó. Por su parte, el hombre aseguró bajo juramento, según reveló Caracol, que no se encontraba en el lugar cuando ocurrió el crimen.
Otro de los elementos que analizan los investigadores es el material registrado por cámaras de seguridad instaladas en la vivienda. Según relató la hija de la pareja, un familiar revisó las grabaciones desde su celular y detectó a un hombre saliendo de la casa con el rostro cubierto.
“Mi cuñado había visto a alguien saliendo de la casa de mis papás, un hombre que llevaba una cachucha puesta, que era de mi papá, y que con un trapo o algo se estaba tapando la cara”, explicó.
Guillermo Alberto Anzola fue encontrado junto a su bastón, mientras que su esposa, Gloria Isabel Guerrero, estaba oculta debajo de una cama y cubierta con una cobija. La hija de la pareja recordó el momento en que ingresaron a la vivienda junto a la Policía.
“Abrimos y entraron los policías. Fuimos directo al cuarto de mis papás, pero la puerta estaba cerrada con seguro. Yo me asomé por la ventana y vi a mi papá al lado de la cama, tirado en el piso boca arriba”, relató. Por ahora, las autoridades continúan con las indagaciones y no se han confirmado capturas por este caso que ha generado conmoción en la capital.