La inseguridad en Barranquilla y su área metropolitana enfrenta una crisis crítica tras registrarse 115 homicidios en junio.
En ese sentido, Camilo Pineda, delegado del Gobierno nacional para el Espacio de Conversación Sociojurídico de Barranquilla de la Consejería de Paz, advirtió el pasado miércoles que “la transformación de las dinámicas criminales son supremamente rápidas”, precisando que las violencias urbanas son mucho más dinámicas que las rurales.
¿Por qué está aumentando la violencia en Barranquilla?
Luis Fernando Trejos, experto en seguridad ciudadana y profesor de la Universidad del Norte, explicó en entrevista con Mañanas Blu 10:30 que el actual ciclo de violencia inició en la pandemia con la guerra entre las bandas 'Los Pepes' y 'Los Costeños'. Según Trejos, la crisis se agravó por la fractura político-ideológica entre la Alcaldía de Alejandro Char y el gobierno de Gustavo Petro, lo que impidió una estrategia conjunta.
Mientras el distrito invirtió 600.000 millones de pesos en infraestructura, drones y más de 50 CAI móviles para fortalecer a la Policía, la respuesta de Bogotá fue instalar una mesa de diálogo con las bandas. Esta iniciativa derivó en una tregua entre octubre y enero pasados que, según el experto, generó efectos perversos por la "improvisación y ausencia de planificación" de la paz total, provocando que mandos medios se independizaran como "emprendedores criminales" y expandieran la extorsión y el homicidio a otros municipios del Atlántico.
“Hoy en Barranquilla y su área metropolitana hay un problema estructural de impunidad. Nueve de cada diez personas que son capturadas en flagrancia por porte ilegal de armas vuelven a la calle”.
Trejos señaló que la ciudad padece una "puerta giratoria" judicial por la sobrecarga de jueces y fiscales. Asimismo, denunció el fracaso del sistema penitenciario: “Las cárceles se volvieron centros dinamizadores del delito, especialmente de la extorsión”, ante la falta de inhibidores de señal y la complicidad de miembros del Inpec.
Finalmente, calificó como una "lavada de manos" un trino del presidente Petro, quien acusó sin pruebas a la familia Char de usar bandas armadas para cobrar créditos de un banco paralelo. El experto concluyó que, aunque no habrá soluciones mágicas con la posesión del gobierno de Abelardo de la Espriella el 7 de agosto, la afinidad política con Char permitirá una coordinación institucional gradual.