La Secretaría de Salud de Cali encendió las alarmas por el aumento del uso de vapeadores entre niños, niñas y adolescentes y anunció que la Administración Distrital trabaja en nuevas medidas para reforzar la prevención y el control de esta práctica en la ciudad.
El secretario de Salud de Cali, Germán Escobar, señaló que el vapeo representa un riesgo para la salud de los jóvenes y advirtió que ya existe evidencia científica sobre sus efectos negativos. “En el tema del vapeo, es una nueva adicción. Ya hay evidencia científica que muestra el deterioro en la salud y las consecuencias en la salud de esta práctica”, afirmó el funcionario.
Escobar explicó que la Secretaría de Salud busca avanzar en la implementación de herramientas jurídicas y de salud que permitan proteger a los menores de edad frente al consumo de estos dispositivos. La preocupación de las autoridades se centra especialmente en la facilidad con la que los vapeadores han comenzado a circular entre adolescentes y en el riesgo de que el consumo de productos con nicotina genere dependencia desde edades tempranas.
En Colombia, la Ley 2354 de 2024 amplió la regulación sobre cigarrillos electrónicos y vapeadores, incluidos los sistemas electrónicos de administración de nicotina y dispositivos similares. La norma establece medidas de control sobre su consumo, venta, publicidad y promoción, con especial protección para los menores de 18 años, y prohíbe la venta de estos productos a niños, niñas y adolescentes.
En Cali, la Administración Distrital busca complementar estas disposiciones nacionales con nuevas medidas en los entornos educativos. La iniciativa, trabajada entre las secretarías de Salud y Educación, contempla llevar al Concejo de Cali un proyecto de acuerdo para prohibir el uso de vapeadores dentro de las instituciones educativas oficiales y fortalecer las acciones de prevención dirigidas a estudiantes, docentes y padres de familia.
Desde la Secretaría de Salud se insiste en que el objetivo no es únicamente sancionar el consumo, sino prevenir que niños y adolescentes desarrollen una dependencia a la nicotina y reducir los riesgos asociados al uso de estos dispositivos. La Administración prepara así una estrategia que combinaría medidas jurídicas, controles en los colegios y acciones pedagógicas para enfrentar una práctica que cada vez tiene mayor presencia entre la población joven.