Actualmente en Cali hay 967 edificaciones que están señalizadas con el sticker rojo, el cual indica que son inseguras para que las familias puedan seguir viviendo ahí o permanecer cerca de ellas. De estas construcciones, 17 ya tienen orden de demolición pues se encuentran en riesgo inminente de colapso.
Para avanzar con el proceso de reconstrucción de la ciudad, continúa el despliegue de los ingenieros para definir cuáles otros sitios deben ser intervenidos de manera pronta, el tipo de proceso a implementar y así garantizar la protección de los caleños.
En el marco de este proceso, el secretario de Gestión del Riesgo de la ciudad, Ricardo Peñuela confirmó que las demoliciones avanzan de manera positiva, y señaló que el costo de estas intervenciones es asumido por la Alcaldía, en los casos en los que los edificios representen un verdadero peligro para la comunidad.
"Las demoliciones cambian según su tipo, si es convencional o no convencional. Hay demoliciones mecánicas, implosiones, asistidas. Aquí dependerá mucho de los metros cúbicos, también de cuál es el corte y transporte del material, pero pues eso oscila entre 1.000 y 2.000 millones una demolición, con carga y transporte final. Estos valores serán asumidos por la Alcaldía de Santiago de Cali, siempre y cuando estos representen un riesgo inminente con la vida y con las edificaciones colindantes", indicó Peñuela.
La ciudadanía se encuentra en alerta con los edificios afectados en Cali principalmente por los temblores que siguen registrándose en la región, los cuales podrían seguir debilitando las estructuras, y provocar un colapso en cualquier momento.