En medio del acto de entregas de maquinaria y material de construcción que realizó el presidente Abelardo De La Espriella en Cali, una escena en particular enterneció al público presente y el país entero. Una pequeña niña se llenó de valor para acercarse al mandatario y pedir una vivienda para su familia.
La petición ocurrió en medio de la entrega de cuatro apartamentos nuevos que el presidente estaba entregando a familias sobrevivientes del terremoto del 10 de agosto. Mientras se anunciaba a los beneficiarios de esta donación, la menor se acercó al atril y con timidez se dirigió al mandatario.
¿Que si le podemos regalar una casa a tu mamá, un apartamento? Bueno, yo pongo la mitad, Manuel pone la otra ¿Sí o no? ¿Qué pasa? ¿Lo hacemos? Listo, le regalamos la casa, yo pongo la mitad
La escena entusiasmó a la pequeña quien se devolvió corriendo hacia su familia, quienes celebraron y agradecieron el gesto en medio de las dificultades que están atravesando. Sin embargo, el episodio fue únicamente el cierre del reconocimiento a la solidaridad y entrega.
El padre de la niña es el bombero William Mellizo, uno de los socorristas que lideró las labores de rescate en el edificio Torres del Limonar, en el barrio Capri de Cali, quien permaneció día y noche entre los escombros buscando señales de vida, y recuperando cuerpos de las víctimas; esto a pesar de que su familia también se había quedado sin casa en la emergencia.
"Fue una sorpresa porque la niña también salió muy afectada, ella decía que quería volver a su casa y nosotros le decíamos que no podía ir porque no podíamos ir. Decía que era su hogar, que no tenía hogar. Ahora, para nosotros es muy grato volver a comenzar y volver a reconstruir nuestras cosas. Ella le pidió la casa al presidente porque le dijo que ella quería tener su casa de nuevo", explicó el bombero William Mellizo.
Con la petición de la niña se anunció entonces la entrega de seis apartamentos en total a los damnificados del terremoto, entre los beneficiarios están algunos sobrevivientes que fueron rescatados entre los escombros.