Un médico rural, una auxiliar de enfermería y un conductor de ambulancia se salvaron de morir en dos ocasiones en un mismo día, luego de quedar atrapados en medio de un combate en El Bordo, sur del Cauca. Horas antes, delincuentes comunes los habían interceptado y obligado a entregar los equipos médicos con los cuales estaba dotada la ambulancia.
Paola Fernández, directora del Hospital Eduardo Santos del municipio de La Unión, dijo a Blu Radio que el primer hecho ocurrió pasadas las 8:00 a. m., en el kilómetro 138 de la vía que de Cali conduce a Popayán, cuando el equipo de la misión médica regresaba de Cali, hasta donde había viajado para transportar a un menor de edad que resultó herido en el atentado de la vereda El Túnel, en la vía Panamericana.
Según la profesional de la salud, en el antiguo peaje de Tunia, sobre la vía hacia el departamento del Valle, la ambulancia fue interceptada por dos hombres que cubrían sus rostros con pasamontañas y, apuntando sus armas a los ocupantes del automotor, los obligaron a desviar el camino para robar los elementos médicos.
“Fueron minutos de zozobra y pánico, porque los dos delincuentes gritaban que abriéramos la ambulancia y nos apuntaban con armas de fuego”, dijo uno de los testigos.
Según el relato entregado por las personas afectadas, el robo asciende a más de doce millones de pesos, y aseguran que desconocen para qué serán utilizados los elementos hurtados.
Añadieron que, una vez fue desmantelada la ambulancia, procedieron a trasladarse hasta una estación de Policía para instaurar la denuncia de lo sucedido.
Posteriormente, siendo las 4:00 de la tarde del domingo 26 de abril, decidieron iniciar el retorno a La Unión, en el norte de Nariño, pero en el sector del municipio de El Bordo, en el sur del Cauca, quedaron atrapados en medio de un combate entre disidentes de las Farc y la fuerza pública.
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“Solo escuchamos intensos disparos y el sobrevuelo de los helicópteros. No teníamos dónde escondernos y decidimos permanecer dentro de la ambulancia para protegernos”, relató el testigo, quien aseguró que una cosa es ver la violencia por televisión y otra muy distinta es vivirla en carne propia.
“No llego a comprender como seres humanos por qué tuvimos que afrontar dos hechos aislados en un mismo día y logramos salir ilesos”, dijo una de las tres personas afectadas, y señaló que los daños psicológicos son graves, porque nunca están preparados para asumir estos riesgos.
Los tres integrantes de la misión médica llegaron sanos y salvos hasta el municipio de La Unión, en el norte de Nariño.