Capitanejo, Santander, enfrenta una situación crítica por las altas temperaturas y el desabastecimiento de agua. El alcalde Jaime Sepúlveda aseguró que las condiciones climáticas ya están generando afectaciones en las actividades agrícolas y ganaderas del municipio.
“Estamos pasando una situación complicada por el fenómeno de El Niño. Para estas fechas sufrimos de altas temperaturas, somos de los tres municipios más altos del país con estas temperaturas”, señaló el mandatario.
A la ola de calor se suma un grave desabastecimiento de agua. Según Sepúlveda, aunque Capitanejo está ubicado cerca del río Chicamocha, el municipio no cuenta con un sistema de acueducto con la capacidad suficiente para atender las necesidades de la población.
“Tenemos una problemática de desabastecimiento de agua grande. Estamos cerca del Chicamocha y no tenemos un acueducto decente, a la capacidad de la población”, explicó.
Las altas temperaturas y la falta de agua ya están dejando consecuencias en el campo. El alcalde confirmó que se han perdido cultivos, mientras que la sequía también está afectando las zonas de pastoreo.
La falta de humedad hace que los pastos se sequen y disminuya el alimento disponible para el ganado, aumentando las dificultades para los productores pecuarios de la región.
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La situación representa un doble impacto para el sector rural: por un lado, las pérdidas de cultivos y, por otro, la reducción de las áreas de pastoreo como consecuencia de las condiciones de sequía.
La administración municipal busca alternativas para enfrentar el desabastecimiento y mejorar la capacidad del sistema de acueducto, mientras mantiene la atención sobre las comunidades más afectadas.
En Capitanejo, las autoridades temen que la continuidad de las altas temperaturas y la falta de agua profundicen las pérdidas en el campo y agraven la emergencia que actualmente enfrenta el municipio.