Un equipo de especialistas del Hospital Internacional de Colombia (HIC) y su Instituto Cardiovascular realizó el primer implante en el país de la válvula pulmonar Harmony, una tecnología que permite reemplazar esta estructura del corazón mediante un procedimiento mínimamente invasivo, sin necesidad de abrir el tórax ni detener el corazón.
La intervención se practicó a una adolescente con antecedente de tetralogía de Fallot, una cardiopatía congénita que suele requerir cirugía correctiva durante la infancia y que, con el paso de los años, puede ocasionar insuficiencia de la válvula pulmonar.
Según explicó el Hospital Internacional de Colombia, esta condición provoca que parte de la sangre regrese hacia el corazón en lugar de dirigirse a los pulmones, aumentando el esfuerzo del ventrículo derecho y favoreciendo su deterioro progresivo. Hasta hace poco, la principal alternativa para corregir este problema era una nueva cirugía a corazón abierto.
El procedimiento fue liderado por el cardiólogo pediatra y hemodinamista Justo Santiago, junto con un equipo multidisciplinario del HIC, con el acompañamiento de especialistas internacionales y el respaldo de la compañía Medtronic.
De acuerdo con el especialista, la principal innovación de esta tecnología consiste en que el reemplazo de la válvula se realiza mediante un cateterismo. A través de una pequeña incisión en la pierna, los médicos ingresan por la vena femoral un catéter que transporta la válvula hasta el corazón, lo que reduce el trauma quirúrgico y permite una recuperación más rápida.
Aunque en Colombia ya se utilizan otras válvulas implantadas por vía percutánea, como Melody y Venus, destinadas a pacientes con determinadas alteraciones congénitas de la válvula pulmonar, Harmony amplía las opciones terapéuticas para quienes desarrollan insuficiencia pulmonar tras las cirugías realizadas durante la infancia.
El dispositivo está fabricado con una estructura autoexpandible de nitinol, un material flexible que se comprime durante el procedimiento y recupera su forma al ser liberado dentro del corazón, permitiendo un anclaje seguro incluso en anatomías complejas. Además, incorpora tejido biológico porcino, lo que evita que los pacientes requieran anticoagulación permanente, una ventaja especialmente importante para niños y jóvenes.
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Antes de realizar este tipo de intervención, cada caso es evaluado por un equipo multidisciplinario mediante estudios como ecocardiograma, tomografía, resonancia magnética y cateterismo cardíaco para determinar si el paciente cumple con los criterios para recibir la válvula.
El doctor Santiago señaló que, al tratarse de un procedimiento mínimamente invasivo, la mayoría de los pacientes puede ser dada de alta en las primeras 48 horas y regresar a casa sin mayores complicaciones. Posteriormente, el seguimiento incluye controles clínicos, ecocardiogramas, pruebas de esfuerzo cardiopulmonar y una angiorresonancia anual para verificar el funcionamiento de la válvula y la evolución del corazón.
Con este procedimiento, el Hospital Internacional de Colombia se convierte en la primera institución del país en implantar la válvula Harmony, una tecnología que recientemente comenzó a utilizarse en otros países de la región, como Argentina y Brasil, consolidando un nuevo avance para la cardiología intervencionista en Colombia.
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