La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) confirmó el envío de dos avionetas de aspersión al municipio de Charta, Santander, para apoyar las labores de control del incendio forestal de grandes proporciones que completa más de 48 horas activo y amenaza con extenderse hacia una zona de páramo.
La emergencia ha consumido más de 60 hectáreas de bosque nativo, generando graves afectaciones a la fauna, la flora y los ecosistemas de esta región del departamento.
Además, varias familias que habitan en fincas cercanas intentan proteger sus viviendas arrojando agua sobre los techos y alrededores, mientras el humo y las llamas se acercan peligrosamente a sus propiedades.
La situación también mantiene en alerta a las autoridades debido a que el fuego avanza hacia un corredor vial, lo que podría dejar incomunicado al municipio si las llamas alcanzan la carretera.
El director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, Eduard Sánchez, informó que dos aeronaves de la Policía Nacional realizarán descargas de agua para apoyar las labores de extinción del incendio.
El IDEAM mantiene alertas por riesgo de incendios forestales en Santander. Encino está en alerta roja y otros cinco municipios en alerta naranja. Las autoridades piden evitar quemas agrícola, no arrojar colillas de cigarrillo ni objetos que puedan provocar incendios #MañanasBlu pic.twitter.com/f8mXlNEnGj
— Blu Santanderes (@BLUSantanderes) August 3, 2026
"Dos avionetas de la Policía ayudarán a controlar este incendio forestal realizando descargas con recurso hídrico. Esta emergencia afecta gravemente la fauna y la flora de la región, además de una importante zona de vegetación para Santander. Hemos estado atentos para brindar apoyo y recordamos a la comunidad que están prohibidas las quemas controladas", señaló el funcionario.
La emergencia también deja pérdidas económicas para los agricultores de la zona, quienes reportan la destrucción de varios cultivos a causa del avance de las llamas.
Publicidad
Actualmente, cinco cuerpos de bomberos trabajan de manera conjunta para contener el incendio; sin embargo, las condiciones del terreno y el fuerte viento continúan favoreciendo la propagación del fuego, mientras las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la emergencia.