El gobernador de Santander, Juvenal Díaz, se pronunció frente al traslado desde Bogotá hacia la cárcel de Girón de alias ‘Marquitos’, señalado como un peligroso narcotraficante, y aseguró que más allá de decisiones administrativas, el problema de fondo es que las cárceles del país siguen siendo centros desde donde se delinque.
El mandatario aclaró que el traslado corresponde a un proceso interno del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, pero insistió en que el enfoque debe estar en evitar que estructuras criminales continúen operando desde los centros penitenciarios.
“Las cárceles no pueden seguir siendo sitios de confort para delinquir, porque muchas de las extorsiones y asesinatos se ordenan desde allí”, afirmó Díaz, al advertir que se requieren decisiones de fondo desde el orden nacional, incluyendo reformas legislativas impulsadas por el Congreso.
El gobernador planteó la necesidad de construir cárceles de máxima seguridad que realmente incomuniquen a los internos, con medidas como el bloqueo efectivo de señal celular y sistemas de comunicación controlada. Según dijo, la falta de estas condiciones ha convertido incluso a centros de alta seguridad en focos de criminalidad.
Díaz también cuestionó la falta de recursos para implementar soluciones complementarias, como la compra de predios aledaños a las cárceles para mitigar impactos en las comunidades, y subrayó que la problemática se ha convertido en una carga tanto para las autoridades penitenciarias como para la ciudadanía.
Finalmente, hizo un llamado a la articulación entre el Gobierno Nacional, las administraciones departamentales y municipales para enfrentar la situación. “Que no lo extorsionen a uno, que no lo estén amenazando, es un asunto estratégico que no tiene ideología ni color político. Se necesita voluntad para legislar y dar herramientas que permitan frenar estos delitos”, concluyó.