La Agencia Nacional de Seguridad Vial lanzó la estrategia “Rutas Vivas”, una iniciativa que busca reducir los siniestros viales asociados al atropellamiento de fauna en el país, una problemática que no solo impacta la biodiversidad, sino que también representa un riesgo creciente para la vida humana en corredores como la Troncal del Magdalena Medio, en Santander.
De acuerdo con la entidad, entre 2017 y 2025 se registraron 1.591 siniestros relacionados con el atropellamiento de animales en Colombia, dejando 615 personas fallecidas y 976 lesionadas. La mayoría de estos casos se presentan en vías rurales, donde la alta velocidad y la baja iluminación aumentan la probabilidad de colisiones, especialmente con mamíferos de tamaño mediano o grande.
La problemática es especialmente visible en corredores como la Troncal del Magdalena, donde confluyen ecosistemas estratégicos y una alta movilidad vehicular. Aunque en Colombia aún hay pocos estudios sistemáticos, investigaciones científicas en vías similares del Caribe evidencian la magnitud del fenómeno: en un tramo de la Troncal se documentaron 208 eventos de atropellamiento de fauna en apenas cinco meses, afectando al menos 46 especies diferentes, entre reptiles, aves y mamíferos
Estos estudios también advierten que especies como boas, mapaches y zarigüeyas presentan altas tasas de mortalidad en carretera, en muchos casos por sus hábitos nocturnos o por quedar desorientadas ante las luces de los vehículos.
En el Magdalena Medio, la situación ha sido evidenciada además por reportes de prensa que dan cuenta de incidentes incluso con especies de gran tamaño. Uno de los casos más llamativos es el de los hipopótamos que habitan la cuenca del río Magdalena, donde ya se han registrado accidentes entre motociclistas y estos animales, lo que refleja el riesgo que representan para la seguridad vial en la región.
Frente a este panorama, la estrategia “Rutas Vivas” propone integrar acciones como señalización preventiva, control de velocidad, infraestructura adaptada para el paso de fauna y campañas de educación vial. La iniciativa también busca articular a concesiones viales, autoridades ambientales y gobiernos locales para implementar medidas sostenibles y de bajo costo.
Sin embargo, desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial advierten que el país enfrenta un vacío normativo, ya que no existe una regulación obligatoria que exija la implementación de medidas de mitigación en todos los proyectos viales, lo que limita la efectividad de las acciones.
Publicidad
La entidad insiste en que el atropellamiento de fauna no es un hecho aislado, sino una consecuencia directa de la interacción entre infraestructura, velocidad y biodiversidad en un país megadiverso. Por ello, el objetivo de “Rutas Vivas” no solo es reducir cifras de accidentalidad, sino transformar la concepción de las vías como espacios donde la vida humana y animal deben coexistir de manera segura.