Las autoridades confirmaron la entrega de los hermanos Francisco Javier Riátiga Rey y Jonathan Leonardo Riátiga Barón, señalados como presuntos responsables del asesinato del patrullero de la Policía Nacional Hervin Oswaldo Orduz Pérez, ocurrido en el municipio de San Andrés, Santander.
Por información que permitiera su captura, las autoridades habían ofrecido una recompensa de hasta 10 millones de pesos.
El crimen, que generó profunda conmoción en la provincia de García Rovira, se registró cuando el uniformado se encontraba de permiso y fue atacado por hombres armados en la vía que comunica a San Andrés con Málaga.
El hecho ocurrió en presencia de su hijo de 4 años, quien resultó ileso, situación que aumentó el rechazo de la comunidad frente a este caso.
Tras conocerse el homicidio, la Alcaldía de San Andrés lideró un consejo de seguridad extraordinario con la participación de la Fuerza Pública, en el que se definieron acciones urgentes para dar con el paradero de los responsables. Entre las medidas adoptadas estuvo el ofrecimiento de una recompensa y el fortalecimiento de los operativos de control en la zona.
Las autoridades locales reiteraron su compromiso de no permitir que hechos violentos alteren la tranquilidad de este municipio, históricamente considerado un territorio de relativa calma, y advirtieron sobre la presencia de actores criminales que buscan generar zozobra en la región.
Con la entrega de los dos señalados, las autoridades avanzan en el proceso de esclarecimiento del caso.
En las próximas horas serán presentados ante un juez de control de garantías, donde la Fiscalía adelantará las audiencias preliminares, imputará cargos y solicitará las medidas judiciales correspondientes.
Entretanto, continúan las investigaciones para establecer todos los detalles del crimen y determinar si hay más personas involucradas.