Crecen las alertas desde distintos sectores frente a la decisión del Gobierno nacional de avanzar en la liquidación de varias EPS. Tanto Asocajas como la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) coincidieron en que, sin una planeación adecuada, la medida podría agravar la crisis del sistema y afectar a millones de usuarios.
Asocajas advirtió que el principal riesgo está en el traslado masivo de afiliados sin un plan claro, lo que podría generar desorden en la atención y afectar la continuidad de tratamientos. El gremio señaló que muchas de las personas que serían reubicadas provienen de EPS con fallas, por lo que llegan con citas atrasadas, procedimientos pendientes y necesidades urgentes, lo que aumentaría la presión sobre las entidades receptoras.
En la misma línea, la Andi aseguró que el país enfrenta uno de los momentos más críticos en materia de salud, con problemas financieros que ya están impactando la prestación de servicios, el pago al personal médico y la entrega de medicamentos. Según el gremio, la eventual liquidación podría afectar al menos a 11,8 millones de afiliados.
Ambas organizaciones coincidieron en que uno de los puntos más delicados es la capacidad real del sistema para recibir a estos pacientes. Advirtieron que las EPS que asuman a los nuevos usuarios podrían no estar preparadas, lo que se traduciría en demoras en citas, procedimientos e interrupciones en tratamientos, incluso en casos de alta complejidad.
Además del impacto en la atención, la ANDI alertó sobre las consecuencias económicas de la medida. Señaló que una liquidación podría agravar la crisis financiera del sistema, afectar a clínicas y hospitales, y poner en riesgo el pago al talento humano en salud.
Frente a este panorama, tanto Asocajas como la ANDI hicieron un llamado al Gobierno nacional para evitar decisiones improvisadas y garantizar una transición organizada. Insisten en que cualquier cambio debe priorizar a los pacientes y asegurar que la atención en salud no se vea interrumpida.