Colombia enfrenta un desafío creciente para su sistema de salud: prepararse para atender a una población que envejece y que, con el paso de los años, podría requerir una mayor atención por enfermedades crónicas. Un estudio internacional puso la lupa sobre la capacidad de los sistemas sanitarios para responder a estas condiciones y encontró importantes retos para el país.
Se trata de The Value of Chronic Care, una investigación presentada por Zurich Seguros que analiza la manera en que los sistemas de salud de los 38 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) responden a las enfermedades crónicas.
Uno de los principales hallazgos es que disponer de mayores recursos económicos no necesariamente garantiza mejores resultados en salud. Según el informe, factores como la coordinación entre los diferentes servicios médicos, la eficiencia y la continuidad de los tratamientos son determinantes para acompañar adecuadamente a los pacientes a lo largo de su vida.
En el caso colombiano, el país obtuvo 46 puntos sobre 100 y ocupó el puesto 29 en la clasificación general. El resultado contrasta con otro indicador: Colombia aparece en el segundo lugar entre los países con menor carga de enfermedad dentro de la medición.
Sin embargo, las enfermedades que actualmente representan una mayor afectación para los colombianos ya tienen un peso significativo. El cáncer concentra el 32%, seguido por las enfermedades cardiovasculares, con 31%. A estas condiciones se suman los problemas de salud mental, que representan el 22%, y las enfermedades relacionadas con músculos y articulaciones, con 17%.
El mayor llamado de atención está relacionado con la capacidad de respuesta del sistema sanitario. Colombia ocupó el puesto 38 en desempeño de su red de salud, el último lugar de la medición. El informe señala dificultades relacionadas con la calidad de la atención, las diferencias en el acceso a consultas, la preparación frente al envejecimiento demográfico y la incorporación de innovación médica y tecnológica.
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Este escenario adquiere mayor relevancia al revisar las proyecciones demográficas. De acuerdo con estimaciones del DANE, para 2036 los adultos mayores superarían en número a los niños, mientras que para 2050 una de cada cinco personas en Colombia tendría 60 años o más.
Aunque América Latina conserva una población relativamente joven frente a otras regiones, el estudio identifica diferencias importantes en la preparación de sus sistemas sanitarios. Las puntuaciones de los países latinoamericanos analizados se encuentran entre los 35 y 45 puntos sobre 100, según el índice utilizado.
Para Nicolás Marchant, CEO de Zurich Colombia, contar con información sobre los riesgos actuales permite tomar decisiones orientadas a la prevención y anticiparse a las necesidades futuras de la población.
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El informe plantea así que Colombia tiene una ventana de oportunidad para fortalecer su sistema de salud antes de que los cambios demográficos aumenten la demanda de atención. Mejorar la calidad de los servicios, reducir las desigualdades en el acceso y avanzar en la implementación de nuevas tecnologías aparecen como algunos de los retos centrales para responder a una población que tendrá cada vez más necesidades relacionadas con enfermedades crónicas.