La emoción de un gol en el último minuto, una tanda de penales o un partido decisivo puede hacer que el corazón se acelere. Aunque para la mayoría de los aficionados estas reacciones forman parte de la pasión por el fútbol, especialistas en salud cardiovascular advierten que, en algunas personas, esos momentos de alta tensión pueden convertirse en un riesgo para la salud.
El llamado cobra especial importancia durante el Mundial de Fútbol, un evento que reúne a millones de colombianos frente al televisor y que, según un estudio de Ipsos, será seguido por cerca del 70 % de la población. Sin embargo, los expertos insisten en que, además de disfrutar los partidos, es necesario prestar atención al estado del corazón, especialmente si existen factores de riesgo cardiovasculares.
La preocupación no es menor. De acuerdo con cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), las enfermedades del corazón continuaron siendo en 2025 la principal causa de muerte en Colombia, al representar el 17,2 % de los fallecimientos registrados. A esto se suma que la Cuenta de Alto Costo reportó que, con corte al 31 de diciembre de 2024, más de seis millones de colombianos tenían diagnóstico de hipertensión arterial, una de las condiciones que más aumenta la probabilidad de sufrir un evento cardiovascular.
Los especialistas explican que un partido de alta intensidad emocional puede elevar la frecuencia cardíaca, incrementar la presión arterial y activar la respuesta de estrés del organismo. En personas sanas esto suele ser una reacción pasajera, pero quienes padecen enfermedades coronarias, hipertensión, diabetes, obesidad, colesterol LDL elevado, son fumadores o tienen antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular podrían enfrentar un mayor riesgo de sufrir una emergencia médica.
La relación entre las emociones intensas y los problemas cardíacos ha sido respaldada por la evidencia científica. Una investigación publicada en The New England Journal of Medicine durante el Mundial de Alemania 2006 encontró que observar encuentros de alta tensión podía más que duplicar el riesgo de presentar un evento cardiovascular agudo, especialmente entre pacientes con enfermedad cardíaca previa. Otros estudios también han identificado que episodios de ira o estrés intenso pueden actuar como desencadenantes de un infarto agudo de miocardio.
Uno de los factores que más preocupa a los médicos es el colesterol LDL, conocido popularmente como "colesterol malo". A diferencia de otras enfermedades, sus niveles elevados no producen síntomas y pueden permanecer así durante años sin que la persona lo note. Cuando supera la meta recomendada para cada paciente, aumenta significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
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El médico especialista en medicina interna, Yeimer Ortiz, explicó que el problema no es el Mundial ni el fútbol en sí, sino las condiciones de salud previas de cada persona.
"El Mundial directamente no causa enfermedades del corazón. Lo que sí ocurre es que, cuando una persona tiene el colesterol LDL por encima de su meta individual y además presenta otros factores de riesgo como hipertensión o diabetes, las probabilidades de sufrir un infarto aumentan. El mensaje no es dejar de vivir la pasión por el fútbol, sino conocer y controlar los factores de riesgo y trabajar junto con el médico para cuidar el corazón", señaló el especialista.
Los cardiólogos también hacen énfasis en la importancia de reconocer los síntomas de un posible infarto, ya que muchas personas pueden atribuirlos equivocadamente a los nervios propios del partido. Dolor u opresión en el pecho, dificultad para respirar, sudor frío, náuseas, mareo, desmayo o dolor que se extiende hacia el brazo izquierdo, el cuello, la mandíbula o la espalda son señales de alerta que requieren atención médica inmediata.
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En ese sentido, el cardiólogo Juan Francisco Figueroa recordó que ignorar estas manifestaciones puede retrasar un tratamiento oportuno.
"Uno de los riesgos durante eventos deportivos de alta emoción es normalizar síntomas que en realidad pueden corresponder a una emergencia. Si el malestar aparece de forma súbita, dura varios minutos o se acompaña de sudor frío, falta de aire o dolor en el pecho, lo recomendable es acudir de inmediato al servicio de urgencias más cercano", afirmó.
A la carga emocional de los encuentros deportivos se suman otros hábitos que suelen repetirse durante los campeonatos y que también incrementan el riesgo cardiovascular. Según Ipsos, la cerveza lidera el consumo durante el Mundial con un 65 % de preferencia entre los colombianos, seguida por los snacks (60 %), las bebidas azucaradas (57 %) y las comidas rápidas (53 %). Los especialistas advierten que el exceso de alcohol, el alto consumo de sal, los alimentos ultraprocesados, el tabaquismo, la falta de sueño o suspender los medicamentos recetados pueden agravar aún más el panorama.
Por ello, la recomendación de los expertos es disfrutar del fútbol sin descuidar la salud. Controlar la presión arterial, conocer los niveles de colesterol LDL y glucosa, mantener los tratamientos médicos y consultar al especialista cuando sea necesario son medidas que pueden marcar la diferencia entre celebrar un triunfo deportivo o enfrentar una emergencia cardíaca.