El Ministerio de Salud y Protección Social estableció nuevas medidas para garantizar la continuidad de los servicios de salud en el país tras el terremoto y evitar que los daños ocasionados por la emergencia se conviertan en nuevas barreras para los pacientes. Las disposiciones están dirigidas principalmente a las EPS y a las instituciones de salud ubicadas en los territorios afectados.
A través de la Circular Externa 0028 de 2026, el Ministerio de Salud impartió instrucciones a los actores del sistema para mantener la atención de manera oportuna e integral durante la emergencia. Entre las principales obligaciones está que las EPS deberán garantizar la disponibilidad y continuidad de sus redes de prestación de servicios, además de revisar de manera permanente su capacidad para responder a las necesidades de la población.
Cuando sea necesario, las entidades deberán realizar ampliaciones, adecuaciones, reconfiguraciones o sustituciones en sus servicios de salud. También tendrán que mantener habilitados canales de contingencia e informar oportunamente cualquier modificación en las rutas, redes o puntos de atención, con el propósito de que los usuarios sepan dónde pueden recibir atención.
Uno de los puntos centrales de la medida es garantizar la atención de las personas que requieren un seguimiento médico permanente. Por eso, tendrán prioridad los pacientes con enfermedades crónicas o de alto costo, las mujeres embarazadas, los adultos mayores, las personas con discapacidad, los niños, niñas y adolescentes y quienes actualmente se encuentren en tratamiento.
Las EPS también deberán garantizar el acceso a medicamentos y tecnologías en salud, incluso en aquellos casos en los que estos elementos hayan sido perdidos o destruidos como consecuencia del terremoto. Además, deberán facilitar la entrega de servicios que ya estaban autorizados y que se encontraban pendientes de atención, sin imponer barreras administrativas a los pacientes.
Las medidas también contemplan a las personas que tuvieron que abandonar temporalmente sus lugares de residencia debido a la emergencia. Para garantizar su atención, las entidades podrán implementar estrategias como consultas prioritarias, atención en salud mental, telemedicina, vehículos asistenciales y servicios extramurales, de acuerdo con las necesidades de cada territorio.
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#Comunicado | El Ministerio de Salud y Protección Social expidió la Circular Externa 0028 de 2026, mediante la cual establece instrucciones a los actores del Sistema de Salud para garantizar la continuidad, oportunidad e integralidad de la atención, especialmente en los… pic.twitter.com/k9nwGuiVUF
— MinSalud Colombia 🇨🇴 (@MinSaludCol) August 16, 2026
El Ministerio recordó, además, que las EPS tienen la responsabilidad de garantizar la continuidad de la atención de los pacientes que, al momento del terremoto, se encontraban internados en instituciones cuya infraestructura resultó afectada y que tuvieron que ser trasladados a otros centros asistenciales. Esto busca evitar que el cambio de institución interrumpa sus tratamientos.
En materia de recursos, la circular establece que podrán presentarse ante la ADRES solicitudes relacionadas con el reconocimiento de servicios de salud y otros gastos derivados de la emergencia, entre ellos el transporte hacia los centros asistenciales, indemnizaciones por muerte, gastos funerarios e incapacidad permanente. Para los servicios de salud, la ADRES emitirá el certificado de reconocimiento hasta por $36.749.788,32. Cuando se supere ese monto, la EPS deberá asumir el reconocimiento y pago correspondiente.
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Finalmente, la Superintendencia Nacional de Salud reforzará la vigilancia sobre el sistema para identificar posibles barreras de acceso, negaciones o demoras en la atención, interrupciones de tratamientos y fallas en las redes de prestación de servicios.
Con estas disposiciones, el Ministerio busca que los efectos del terremoto no provoquen una segunda emergencia en materia de salud y que las personas afectadas puedan continuar recibiendo los servicios, medicamentos y tratamientos que necesitan, incluso mientras se recupera la infraestructura sanitaria de las zonas impactadas.