Procedimientos estéticos que aceleran el envejecimiento: expertos advierten riesgos
Estos procedimientos estéticos, en vez de rejuvenecer, pueden debilitar los tejidos, alterar la estructura facial y generar daños irreparables.
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Muchas personas, tanto mujeres como hombres, están en la búsqueda de la juventud eterna y, con ello, muchos caen en un error silencioso: someterse a procedimientos estéticos sin criterio médico o de forma excesiva. Si bien estos procedimientos prometen resultados rápidos, expertos en medicina estética advierten que, si son mal aplicados, pueden acelerar el envejecimiento de la piel y afectar la armonía del rostro.
De hecho, la médica estética Andrea Díaz señala que el problema no se encuentra en los tratamientos como tal, sino en el cómo, cuándo y con qué frecuencia se llevan a cabo. En lugar de rejuvenecer, algunos procedimientos pueden debilitar los tejidos, alterar la estructura facial y generar daños que, en muchos casos, son prácticamente imposibles de revertir.
Uno de los errores más comunes es el uso temprano y repetitivo de toxina botulínica. Aunque el bótox puede tener un efecto preventivo en casos bien indicados, aplicarlo sin una necesidad real puede debilitar los músculos faciales y alterar la expresión natural con el paso del tiempo.
Algo similar ocurre con el sobrellenado facial. El abuso de rellenos dérmicos no rejuvenece: añade peso innecesario, distorsiona la anatomía del rostro y genera una apariencia cansada. De acuerdo con la profesional, un rostro sobrecargado pierde naturalidad y envejece visualmente mucho más rápido.
Los peelings químicos y los tratamientos con láser o luz pulsada también requieren especial cuidado. Cuando se realizan de forma agresiva o sin una evaluación previa, pueden dañar la barrera cutánea, aumentar la sensibilidad de la piel y favorecer el fotoenvejecimiento, especialmente en países como Colombia, donde la radiación solar es muy alta.
Asimismo, preocupa el uso exagerado e indiscriminado de exfoliantes, retinoides y sesiones frecuentes de microneedling. Sin los tiempos adecuados de recuperación, la piel entra en un estado de inflamación constante que afecta la producción de colágeno y acelera su deterioro.
De acuerdo con la experta, estos son algunos de los tratamientos que mayores riesgos presentan si no se realizan con supervisión médica:
La recomendación es clara: el rejuvenecimiento sostenible no depende de la cantidad de procedimientos, sino de su calidad, pertinencia y seguimiento profesional. Cuidar la piel también implica saber cuándo no intervenir.