Tras el potente terremoto de magnitud 7.4 el pasado 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, y las más de 100 réplicas que le siguieron, una gran parte de la población reporta una sensación extraña: sienten que el suelo se mueve incluso cuando no se está produciendo un nuevo movimiento telúrico.
Un estado de alerta permanente en el cuerpo y la mente: esta es la explicación
Esta sensación de "temblor fantasma" no es producto de la imaginación, sino una respuesta biológica. Según explica el médico psiquiatra Sebastián Mariño Tibocha, “el cuerpo y la mente permanecen en un estado de hipervigilancia ante una posible amenaza tras un evento de tal magnitud”.
El miedo, la ansiedad y la dificultad para dormir son reacciones humanas que se esperan en los días posteriores al desastre; sin embargo, el especialista advirtió que la exposición constante a noticias, imágenes y contenidos no verificados en redes sociales “puede prolongar esta sensación de amenaza”.
Esta conexión permanente dificulta que el sistema nervioso se relaje, incluso cuando la persona se encuentra en un lugar seguro, según dijo Tibocha, médico psiquiatra de Allianz Colombia.
“Después de un evento como este, es normal querer estar informado y saber qué está pasando. El problema aparece cuando esa necesidad se convierte en una conexión permanente con las noticias, las redes sociales o las imágenes de la emergencia. Mantenernos expuestos de manera constante puede prolongar la sensación de amenaza, incluso cuando estamos en un lugar seguro”, detalló.
¿Cómo recuperar la calma tras vivir un terremoto?
Para mitigar estos efectos y cuidar la salud mental, el especialista sugirió las siguientes acciones:
- Priorizar fuentes oficiales: consulte únicamente canales institucionales para evitar rumores y desinformación.
- Establecer horarios de información: no es necesario estar conectado todo el día; se deben definir momentos específicos para informarse y luego hacer una pausa.
- Higiene del sueño: evitar videos o noticias de alto impacto al menos dos horas antes de acostarse para facilitar el descanso.
- Retomar la rutina: volver progresivamente a actividades cotidianas como el trabajo, el ejercicio y la charla con amigos ayuda a recuperar la normalidad.