En Colombia persisten importantes brechas en las coberturas de vacunación, especialmente en las zonas rurales, apartadas y de frontera. Así lo advirtió Luis Hernández, del Observatorio de Vacunación de la Universidad de los Andes, en conversación con Blu Radio, al señalar que varios biológicos continúan muy por debajo de las metas establecidas por las autoridades sanitarias.
El experto explicó que las mayores dificultades se concentran en la población rural dispersa, comunidades de frontera, población migrante y municipios que no han logrado cumplir las metas de vacunación previstas. Entre las mayores preocupaciones están las bajas coberturas de la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), la triple viral, la DPT, la vacuna contra la COVID-19 y la inmunización frente al Virus Sincitial Respiratorio. Además, aseguró que aún no existe información clara sobre los avances en la vacunación contra la fiebre amarilla y el dengue en los municipios donde se implementa.
Según Hernández, una de las principales causas de este rezago es el impacto que dejó la pandemia. Explicó que entre 2020 y 2021 muchos territorios desarticularon sus equipos del Programa Ampliado de Inmunizaciones, disminuyeron la inversión destinada a las jornadas de vacunación y dejaron de priorizar estas estrategias de prevención, situación que aún no ha sido completamente corregida.
El especialista advirtió que las consecuencias pueden ser graves. Recordó que para garantizar una protección efectiva de la población, las coberturas deben superar el 95 %, una meta que actualmente está lejos de alcanzarse en varios biológicos. Como ejemplo, señaló que la vacuna contra el VPH cerró el año anterior con coberturas cercanas al 50 % y que la inmunización contra la influenza en adultos mayores apenas ronda el 30 %.
Hernández alertó que estas bajas coberturas incrementan el número de personas susceptibles a enfermar gravemente o incluso fallecer por enfermedades prevenibles, además de aumentar la presión sobre los servicios hospitalarios y las unidades de cuidados intensivos, especialmente entre los adultos mayores no vacunados.
Finalmente, destacó que la vacunación continúa siendo la herramienta más efectiva de salud pública para prevenir enfermedades infecciosas, solo superada por el lavado de manos, e insistió en la necesidad de fortalecer las campañas de inmunización en todo el país, con especial énfasis en los territorios más rezagados, para evitar nuevos brotes y reducir la carga de enfermedad.