Una reciente iniciativa en Colombia decidió cambiar el foco y dirigir la atención hacia un elemento que, aunque cotidiano, tiene una fuerte carga simbólica: el cabello.
La propuesta, impulsada por la marca La Poción junto a la cantante Greeicy Rendón, plantea una conversación distinta sobre la relación entre las emociones, la identidad y la apariencia personal.
La campaña, titulada “Tu pelo es como tú”, introduce una idea poco habitual en el sector: reconocer el cabello como protagonista de una narrativa que va más allá de lo estético. En lugar de centrar el mensaje únicamente en la imagen pública de la artista, el enfoque busca destacar cómo el pelo puede reflejar los procesos personales, los cambios de etapa y las experiencias emocionales.
Desde el estrés cotidiano hasta los momentos de tranquilidad o transformación, el estado del cabello puede verse influido por múltiples factores internos y externos. Especialistas en salud capilar coinciden en que situaciones como la ansiedad, los cambios hormonales o los ritmos de vida exigentes pueden afectar aspectos como la caída, la textura o el brillo. En ese sentido, el cabello se convierte en una manifestación visible de lo que ocurre en el interior de las personas.
De acuerdo con Angélica Quintero, cofundadora de la marca, el concepto surgió a partir de una observación sencilla: el cabello acompaña a las personas en cada etapa de sus vidas. “Es un testigo silencioso de los cambios, de los procesos personales y de la forma en que cada individuo se expresa”, explicó. Bajo esa premisa, la campaña propone mirarlo no solo como un elemento de cuidado estético, sino como parte de la identidad.
La propia Greeicy Rendón también se refirió al significado personal que tiene su cabello. Según comentó, este ha estado presente en los distintos momentos de su carrera y de su vida, acompañando sus decisiones y transformaciones. Para la artista, el pelo es una forma de expresión que evoluciona junto con las experiencias personales y profesionales.
Más allá de su componente simbólico, la iniciativa pone sobre la mesa una conversación cultural más amplia: la relación entre el bienestar emocional y la forma en que las personas se perciben a sí mismas. En una época marcada por el ritmo acelerado y las múltiples exigencias, el cuidado personal ha adquirido un significado que trasciende lo superficial.
La campaña, sin recurrir a mensajes explícitamente comerciales, propone una reflexión sobre la conexión entre el cuerpo y las emociones. Así, el cabello deja de ser solo un rasgo físico y se convierte en un elemento que acompaña, evidencia y refleja la historia individual de cada persona.