Paolo Rudelli se despide de Colombia tras su designación en el Vaticano
El nuncio apostólico en Colombia, Paolo Rudelli, envió una carta al presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, en la que expresó su gratitud por su paso por el país y se despidió de la Iglesia colombiana
Tras su reciente designación por el papa León XIV como nuevo Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, el arzobispo Paolo Rudelli envió un documento a Francisco Javier Munera, Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, agradeciendo la experiencia vivida desde su llegada al país en septiembre de 2023, destacando el acompañamiento recibido por parte de los obispos y la comunidad eclesial.
“Agradezco de corazón al Papa Francisco, quien, en su benevolencia, me llamó a servirlo como su representante en este País, y al Papa León XIV, por la confianza que me manifiesta ahora, al llamarme a colaborar de cerca en el ejercicio cotidiano de su suprema misión, bajo la dirección del Cardenal Secretario de Estado”, señaló.
Rudelli también resaltó el papel de la Iglesia en Colombia, especialmente en contextos complejos, y subrayó que su presencia y trabajo pastoral constituyen “un bastión de paz, justicia y libertad”, particularmente en territorios afectados por la violencia.
Paolo Rudelli se despide de Colombia tras su designación en el Vaticano
Paolo Rudelli se despide de Colombia tras su designación en el Vaticano
“Este tejido eclesial constituye para Colombia una riqueza humana y de fe, y un bastión de paz, de justicia y de libertad, especialmente en los territorios —lamentablemente aún demasiados— azotados por la violencia. Una presencia comunitaria que se pone al servicio de la nación, abierta a la cooperación con las autoridades del Estado y los organismos de la comunidad internacional”.
“Visitando las distintas jurisdicciones eclesiásticas, he tenido la oportunidad de conocer a muchísimos sacerdotes que llevan su carga pastoral con alegría y entrega, evangelizando con el anuncio de la Palabra y la celebración de los Sacramentos y fortaleciendo la esperanza de sus comunidades, que, a menudo, se enfrentan a situaciones sociales complejas”.
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En la carta, el nuncio recordó además el entusiasmo de los jóvenes que se preparan para la vida religiosa y sacerdotal, así como la importancia del tejido eclesial como aporte a la sociedad colombiana.
Finalmente, se despidió de la Iglesia en el país con un mensaje cercano y emotivo, aseguró que la llevará “por siempre en mi corazón”, reiterando su gratitud por la acogida recibida durante su misión diplomática.