Una reconocida exsenadora quedó en el centro de una controversia judicial luego de que se conocieran conversaciones privadas que evidenciarían una relación íntima con uno de sus guardaespaldas, quien en ese momento estaba casado y tenía hijos.
El caso llegó a los tribunales después de que la exesposa del hombre acusara a la antigua legisladora de haber intervenido en su matrimonio y reclamara una millonaria indemnización.
Se trata de Kyrsten Sinema, exsenadora de Estados Unidos, quien admitió ante un tribunal federal que mantuvo encuentros sexuales con Matthew Ammel, un veterano militar que trabajaba como su guardaespaldas. Según documentos presentados en el proceso, la relación ocurrió entre mayo y octubre de 2024, cuando Sinema todavía ocupaba su escaño en el Senado.
Uno de los episodios centrales del caso ocurrió cuando la esposa del guardaespaldas aparentemente descubrió los mensajes que intercambiaba la pareja. Sinema le escribió a Ammel: “Te veo pronto”, pero recibió una respuesta inesperada: “¿Estás teniendo una aventura con mi marido?”.
La mujer, identificada como Heather Ammel, también le habría enviado un contundente mensaje a su esposo después de conocer el contenido de las conversaciones: “Le arrebataste a un hombre casado a su familia”. Posteriormente, inició una demanda contra Sinema y solicitó más de 75.000 dólares por daños y perjuicios, amparándose en una legislación de Carolina del Norte conocida como la “ley rompehogares”.
Publicidad
Entre las pruebas aparecen además conversaciones enviadas mediante Signal, una aplicación de mensajería cifrada. En junio de 2024, Sinema habría escrito a Ammel: “Me despierto constantemente mientras duermo y extiendo la mano para que me abraces”.
El guardaespaldas compartió una captura de pantalla de esa conversación con su entonces esposa. La respuesta de Heather fue particularmente dura: “Es insidiosa. Sí, puede que se preocupe por ti y quiera ayudarte, pero es para su propio beneficio”. En el mismo intercambio, agregó: “Es una mujer dispuesta a destruir una familia… Es una rompehogares”.
La mujer también intentó convencer a su esposo de poner fin al vínculo. “Te digo que si nuestro matrimonio termina y continúas con esta aventura emocional (si no física a estas alturas), las niñas nunca te perdonarán”, escribió, según los documentos expuestos durante la audiencia.
Publicidad
Sinema, quien dejó el Senado en 2025 después de cumplir un solo mandato, reconoció que tuvo relaciones sexuales con Ammel en distintos lugares, entre ellos un Airbnb en Napa, California; un apartamento en Washington D. C.; durante un viaje a Colorado y en su vivienda en Phoenix. También aseguró que no consideraba que hubiera sentimientos románticos durante buena parte del periodo en cuestión.
“Yo no soy así”, afirmó Sinema al ser interrogada por su abogado sobre la naturaleza de los mensajes que intercambiaba con Ammel. Sin embargo, posteriormente reconoció de manera directa: “Cuando se presentó la oportunidad, y cuando el señor Ammel se me acercó, tuvimos relaciones sexuales”.
La audiencia también abordó el uso de mensajes configurados para desaparecer. Sinema reconoció que el 3 de octubre de 2024 envió tres mensajes de Signal programados para eliminarse después de ocho horas. Cuando fue cuestionada sobre si pretendía ocultar la relación, respondió: “Absolutamente no”.
Otra de las pruebas mencionadas fue una fotografía de Sinema en una toalla, en la que se observaban marcas de ventosas en su espalda. La exsenadora negó que hubiera enviado la imagen con intención de seducir al guardaespaldas. “Los moretones por ventosas son muy poco atractivos, así que no”, respondió ante la pregunta de los abogados.
Heather Ammel sostuvo ante el tribunal que su entonces esposo atravesaba problemas de salud emocional tras su servicio militar y que Sinema habría adquirido una influencia importante sobre él. “Me sentí completamente impotente”, declaró. Luego resumió su percepción del conflicto con una frase: “Soy yo contra un senador de los Estados Unidos que tiene poder y dinero”.
El proceso también ha revelado que el matrimonio de los Ammel ya enfrentaba dificultades antes de que la relación con Sinema saliera a la luz. La pareja intercambió mensajes en los que expresaba fuertes conflictos y posteriormente se separó durante varios meses. El divorcio fue finalizado en marzo de este año.
Ahora, el tribunal deberá resolver una de las principales disputas del proceso: si Carolina del Norte tiene jurisdicción para conocer la demanda presentada contra la exsenadora. Al finalizar la audiencia, el juez anunció que emitirá posteriormente una decisión por escrito sobre la solicitud de desestimación.