El fraude digital no da tregua: así están blindándose los fondos de cesantías en Colombia
Biometría facial, inteligencia artificial y verificación de identidad se convierten en los principales aliados del sistema de cesantías frente al auge del fraude digital en Colombia.
El fraude digital en Colombia continúa evolucionando y afectando a distintos sectores del sistema financiero. Uno de los casos más recientes y alarmantes fue la captura de la banda conocida como ‘Fake Faces’, una organización criminal que logró abrir cuentas de ahorro y acceder a portales virtuales de fondos de cesantías para solicitar retiros parciales y totales, apropiándose de recursos de trabajadores mediante el uso de cédulas falsas y datos suplantados.
La operación, adelantada por la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional, dejó en evidencia las vulnerabilidades que pueden presentarse en los procesos digitales cuando no cuentan con suficientes capas de seguridad. En un momento clave del año, como la temporada de pago de cesantías, el impacto de este tipo de delitos adquiere una dimensión aún mayor, debido al volumen de transacciones y al movimiento de miles de millones de pesos.
Según el más reciente balance de Asofondos, los 10,8 millones de afiliados a Colfondos, Porvenir, Protección y Skandia acumularon $26,1 billones en 2025, con un crecimiento cercano al 17 % frente a 2024. Asimismo, los trabajadores retiraron $11,7 billones, lo que representó un aumento del 9,4% respecto al año anterior. Estas cifras reflejan no solo la relevancia económica del sistema de cesantías en Colombia, sino también la magnitud del riesgo que implica cualquier brecha en seguridad digital.
Así operan los ciberdelincuentes.
Foto: Freepik.
Biometría facial: la nueva barrera contra el fraude digital
Ante este panorama, los fondos de cesantías han acelerado la implementación de tecnologías de verificación de identidad basadas en biometría facial e inteligencia artificial (IA). Become Digital, compañía especializada en soluciones antifraude, ha dado integración de estas herramientas en los ecosistemas digitales de varias entidades del sector.
La biometría facial permite validar la identidad del usuario en tiempo real mediante algoritmos de reconocimiento y pruebas de vida (liveness), reduciendo el proceso de autenticación de varios minutos a solo segundos. Esta tecnología supera métodos tradicionales como contraseñas, códigos OTP o PIN, que pueden ser vulnerados a través de técnicas de phishing, suplantación o ingeniería social.