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Desde Cartagena hasta Zipaquirá: la alianza que busca impulsar el turismo y la inversión en Colombia

Cartagena, Santa Marta y la Catedral de Sal de Zipaquirá unen esfuerzos para atraer turistas e inversión, con una oferta que integra playa, patrimonio, cultura y sostenibilidad en Colombia.

Catedral de Sal de Zipaquirá
Catedral de Sal de Zipaquirá.
Foto: Suministrada

Colombia continúa consolidándose como uno de los destinos turísticos más atractivos de América Latina, gracias a una estrategia que apuesta por integrar regiones, diversificar experiencias y atraer inversión extranjera.

En ese propósito, la Catedral de Sal de Zipaquirá y los principales destinos del Caribe colombiano, como Cartagena y Santa Marta, avanzan en una alianza que busca conectar la riqueza histórica, cultural y natural del país en una sola oferta de alto impacto internacional.

La iniciativa parte de una premisa clara: aprovechar la fortaleza del Caribe como principal puerta de entrada para los viajeros internacionales y extender esa experiencia hacia el interior del país, incorporando uno de los íconos más representativos del turismo nacional: la Catedral de Sal de Zipaquirá.

La Catedral de Sal, el plan perfecto para los bogotanos en Semana Santa
Ofrece un gran recorrido para los fieles.
Foto: Suministrada

Ubicada a 180 metros bajo tierra en el departamento de Cundinamarca, la Catedral de Sal es considerada la Primera Maravilla de Colombia y uno de los destinos más emblemáticos del turismo religioso y cultural en el continente. Cada año recibe más de 700.000 visitantes provenientes de más de 100 países, una cifra que refleja su posicionamiento global y su creciente importancia como motor de desarrollo económico.

Más allá de su valor arquitectónico y espiritual, este atractivo turístico ha consolidado un modelo basado en la sostenibilidad, la innovación y la conservación del patrimonio. Su oferta incluye experiencias inmersivas, recorridos interactivos y actividades culturales que enriquecen la visita y fortalecen su atractivo para nuevos proyectos de inversión en turismo experiencial.

catedral de sal de Zipaquirá durante Semana Santa.
Cada año cientos de feligreses visitan una de las catedrales más hermosas del país, ubicada en la mina de sal de Zipaquirá.
Foto: Catedral de Sal de Zipaquirá

En paralelo, ciudades como Cartagena y Santa Marta desempeñan un papel estratégico en la promoción del país ante los mercados internacionales. Gracias a su conectividad aérea, amplia capacidad hotelera y reconocimiento mundial, estos destinos concentran una parte importante del flujo turístico que llega a Colombia, especialmente desde Norteamérica, Europa y América Latina.

La articulación entre estos destinos del Caribe y la Catedral de Sal busca que los visitantes prolonguen su estadía y recorran distintas regiones del país. De esta manera, Colombia ofrece una experiencia integral que combina playas, centros históricos, biodiversidad, gastronomía y patrimonio subterráneo.

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Entre los objetivos de esta alianza se destacan el fortalecimiento de la promoción conjunta en mercados internacionales, el impulso a la inversión extranjera en productos turísticos integrados, la diversificación de la oferta nacional y el aumento del gasto y permanencia de los viajeros internacionales.

Esta estrategia también responde a una tendencia global en la que los turistas buscan experiencias más completas y auténticas, capaces de conectar cultura, naturaleza y propósito. En ese contexto, la Catedral de Sal de Zipaquirá se presenta como un ejemplo exitoso de cómo el turismo puede generar crecimiento económico mientras protege el patrimonio y fomenta el desarrollo regional.

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