Tras varias horas de intensos diálogos y duros cruces de palabras, un grupo de transportadores de carga de Nariño logró convencer a los transportistas del Carchi, en el Ecuador, para que los dejaran transitar por las carreteras del vecino país.
La tregua entre la Segunda Marquetalia y la columna Urias Rondón, del comando conjunto de occidente, estructuras armadas ilegales de las disidencias de las Farc, llegó a su fin tras una explosión y ráfagas de fusil.
Desde el anuncio del presidente Gustavo Petro, según el gobernador de Nariño, las hostilidades se redujeron dando así más tranquilidad en la población del departamento.
Con la llamada a un cese al fuego del Gobierno Nacional, los habitantes de Nariño esperan que pronto se dé tiempo de paz en una región azotada por la violencia.
El alcalde Alejandro Quiñones espera poder ser parte de los diálogos de paz con las disidencias de las Farc, que, según él, hoy tienen azotada la tranquilidad en la cabecera municipal.
La columna Urias Rondon, integrante del comando coordinador de occidente de las Farc, definió cesar hostilidades contra estos grupos como un gesto de paz en favor de las comunidades.