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Desplazamiento y deserción escolar, el drama de madres cabeza de familia en el Bajo Cauca

Cientos de mujeres viven en medio de amenazas en la zona.

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Foto: Blu Radio - Madres / Blu Radio

Las historias desgarradoras que se viven en esa región del país se ven reflejas en el caso de una mujer que ha dedicado su vida a huir y ahora la violencia ni siquiera le permite enviar a sus hijos al colegio, todo por el miedo. 

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En medio de las balas, las bombas y las amenazas desatadas por la guerra del oro y la coca vive Catalina Gómez, a quien cambiamos su nombre por el peligro y las amenazas que ha recibido en el Bajo Cauca; con 35 años y tres hijas a cargo fuimos testigos del momento en que la mujer se desmayó luego de conocer a través de un panfleto que uno de sus familiares había sido asesinado. 

A este dolor se suma otro de estos documentos, pero en esta oportunidad, llegó a su nombre con una amena de muerte, según ella, por vender comida a los policías que operan en la región, actividad que es calificada por los grupos armados como "informante". 

"Tengo un negocio de comidas rápidas y el único delito mío es atender a la Policía porque por eso es que me están acusando como ser colaboradora de ellos", aseguró la mujer. 

Pero el drama de la violencia en el Bajo Cauca obligó a esta mujer a dejar de enviar a su hija al colegio, de hecho, la Defensoría del Pueblo advirtió que cerca del 50% de los niños de un municipio como Cáceres, en Antioquia, están despertando por la violencia, el desplazamiento y el reclutamiento

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"Yo tengo una niña de 5 años y ella estudia en una escuela de acá, pero hace más de 20 días no la llevo a su colegio porque yo no voy a exponer la vida de mi hija por asistir a una clase", dijo. 

Catalina, quien ha vivido de cerca la barbarie, ha sido desplazada de su vivienda en varias oportunidades, la primera tras ser señalada por un Policía de ser colaboradora de Los Caparrapos y ahora ese grupo armado a través de un panfleto la acusa de ser informante de la fuerza pública. 

Ella, con la voz entre cortada, solo dice que en esta oportunidad no se “piensa irporque no ha hecho nada malo y está cansada de huir.
 
 

 

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