Pecola es una niña pequeña que vive con sus padres y tiene una prima que se llama Claudia. Le gustan las muñecas y las caléndulas, que no le gustan a nadie excepto a ella. Pecola es negra y cree que es fea porque no se parece a Shirley Temple. Y tiene un truco para desaparecer cuando sus padres se pelean o su padre la molesta por las noches: piensa que unos preciosos ojos azules, que tiene todo el mundo admira su belleza y que las otras niñas la envidian. Pero ese sueño nunca se convertirá en realidad y Pecola seguirá atrapada en la triste vida que le ha tocado en suerte.
El Tribunal Superior de Bogotá absolvió al expresidente Álvaro Uribe Vélez de los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal, en una decisión dividida que revocó la condena de primera instancia.
Uribe agradeció a su defensa y pidió “energía y discernimiento para trabajar por Colombia”, mientras Iván Cepeda anunció que llevará el caso ante instancias internacionales.
Alejandra Rangel ha construido una exitosa carrera como gerente de finanzas en Colombia, pero detrás está la historia de una mujer que sobrevivió durante años a trastornos alimenticios como la bulimia y la anorexia. En este capítulo hablamos con Alejandra sobre su vida al límite del colapso y cómo la respiración consciente se convirtió en la mejor herramienta para recuperarse.
El CNE niega el uso del logo del Pacto Histórico en los tarjetones, se frena de nuevo la reforma a la salud, y Ecopetrol queda sin presidenta de junta directiva tras la renuncia de Mónica de Greiff.
Durante más de diez años, Martín de Francisco creyó que la única forma de ser creativo era a través del alcohol y las drogas. Fue la etapa en la que ideó programas de televisión inolvidables y alcanzó la fama en todo el país, pero también en la que más perdido se sintió. En este episodio hablamos con él sobre esos años y sobre cómo el humor, el fútbol y sus hijos terminaron convirtiéndose en los pilares de su rehabilitación.
Miles de personas salieron a las calles de Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Cali y Barranquilla en respaldo a Palestina. Las marchas, en su mayoría pacíficas, dejaron grafitis, bloqueos y enfrentamientos con la fuerza pública. En la capital, más de 3.000 manifestantes generaron afectaciones a la movilidad y TransMilenio. En Medellín y Bucaramanga, la tensión escaló hasta actos de vandalismo.