El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, salió al paso a la polémica por la implementación de las pausas obligatorias de hidratación en la Copa del Mundo 2026, defendiendo la medida y asegurando que se trata de un protocolo aplicado bajo criterios de igualdad para todas las selecciones.
Infantino recalcó que las interrupciones durante los partidos responden exclusivamente a las altas temperaturas registradas en varias de las sedes del torneo, y que su objetivo principal es proteger la salud de los futbolistas ante el desgaste físico extremo.
“El reglamento es igual para todos”, enfatizó el dirigente, al señalar que las condiciones climáticas obligaron a la FIFA a establecer estos espacios de recuperación dentro de los encuentros, con el fin de garantizar la integridad de los jugadores en un calendario altamente exigente.
El máximo dirigente del fútbol mundial también destacó que los equipos pueden llegar a disputar hasta ocho partidos en un periodo de 39 días, lo que hace necesario contar con mecanismos que permitan la recuperación física adecuada durante la competencia.
Sin embargo, las pausas de hidratación no han estado exentas de controversia. Mientras la FIFA las presenta como una medida de protección, la medida ha despertado la críticas de diversos sectores que han señalado que las interrupciones se debe únicamente al deseo de la FIFA de obtener más espacios publicitarios adicionales dentro de los partidos, lo que ha alimentado el debate sobre el verdadero trasfondo de su implementación.
Pese a ello, el organismo rector mantiene su postura oficial al señalar que el protocolo busca estandarizar las condiciones de juego sin importar la sede o el horario, garantizando que ninguna selección se vea perjudicada por factores ambientales durante la máxima cita orbital.