¿Alcanza con haber jugado el superclásico argentino para afrontarlo como director técnico? Leonardo Ponzio encara el domingo en La Bombonera su primer Boca-River como entrenador millonario, mientras Rodolfo Arruabarrena llega respaldado por una victoria como DT del Xeneize en el Monumental.
Ponzio, de 44 años, no desembarca, sin embargo, como un desconocido a la cita más apasionante del fútbol argentino.
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Al frente de River desde finales de agosto, cuando reemplazó al "Chacho" Eduardo Coudet, el excapitán disputó numerosos superclásicos con la camiseta de la banda roja y fue protagonista de algunos de los capítulos más recordados de la histórica rivalidad.
El enfrentamiento del 13 de septiembre de 2015 ofrece una clara muestra de esa diferencia reciente de recorridos entre ambos.
Ponzio era uno de los hombres del River de Marcelo Gallardo dentro del campo cuando Boca se impuso 1-0 en el Monumental por el campeonato argentino, mientras Arruabarrena dirigía desde el banco xeneize el último superclásico de su primer ciclo (agosto 2014 - febrero 2016) en el equipo azul y oro.
Aquella victoria completó el pleno del Vasco en los cruces de liga de ese año ante River, tras el triunfo 2-0 en mayo en La Bombonera.
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Dos meses después, Boca celebró la conquista del campeonato argentino y Arruabarrena levantó el primer trofeo de su carrera como entrenador.
No fue su primer título con el cuadro auriazul. En su laureada época de lateral xeneize (1992-1996 y 1996-2000) disputó una veintena de superclásicos y anotó un gol clave para una victoria liguera 3-2 en 1998.
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Un Boca luchando en varios frentes
El tiempo siguió caminos distintos para ambos protagonistas. Más de una década después de aquella tarde de 2015 en el Monumental, Ponzio y Arruabarrena volverán a compartir un superclásico, esta vez como entrenadores rivales, por la decimoquinta fecha del torneo Clausura 2026.
"Es un clásico, saben cómo es. Los pequeños detalles (...) Esperemos conseguir algo para el hincha, para el club que lo necesita y para escribir nuestra historia", aseguró Arruabarrena, de 51 años.
El superclásico encuentra a Boca inmerso en una temporada exigente: disputará la final de la Copa Sudamericana ante Atlético Mineiro el 21 de noviembre en Barranquilla, está en las semifinales de la Copa Argentina, pelea por el Clausura y busca terminar al frente de la Tabla Anual para asegurarse un lugar en las copas internacionales de 2027.
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Y Arruabarrena es consciente de la presión que acompaña ese presente competitivo: "Si no ganamos nada me tendré que ir a la mierda", comentó el Vasco, al frente de un segundo ciclo en Boca desde mediados de año, con un balance de 16 victorias, siete empates y dos derrotas en 25 partidos.
River en un "momento ideal"
Si Arruabarrena llega al superclásico respaldado por años de experiencia en los bancos, Ponzio afrontará un desafío inédito en su corta trayectoria como DT.
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La última vez que el excapitán millonario enfrentó a Boca fue como jugador. Lo hizo el 3 de octubre de 2021 ingresando por el colombiano Jorge Carrascal en los minutos finales de la victoria 2-1 de River en el Monumental por el campeonato argentino.
"Estamos en un momento ideal para afrontar este desafío", evaluó Ponzio. El partido "es un espectáculo que se ve a nivel del mundo y es un gran momento para el fútbol argentino".
A diferencia de Boca, River llega al superclásico sin trofeos en disputa y en busca de asegurar su pase a los octavos de final del Clausura.
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Tras quedar eliminado de la Copa Sudamericana en los octavos y la Copa Argentina y perder la final del Apertura, el principal objetivo del Millonario pasa por asegurar su presencia en la Libertadores de 2027.
"Este club te exige ganar y jugar bien todos los fines de semana sin excepciones", advirtió el 'León', cuyo comienzo al frente del Millonario ha sido auspicioso, con seis victorias, un empate y una derrota en los ocho partidos que dirigió.
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Ahora solo resta que ruede la pelota el domingo 1 de noviembre en La Bombonera para descubrir qué experiencia pesa más en este superclásico: la acumulada sobre el césped o la adquirida junto a la línea de cal.