El presidente Gustavo Petro condicionó un nuevo incremento del salario mínimo vital a las decisiones que tome el Banco de la República sobre las tasas de interés, endureciendo la tensión con el emisor. Durante un consejo de ministros en la Casa de Nariño, el mandatario calificó de 'tontería' la política monetaria actual y ordenó a su gabinete prepararse para ajustar los sueldos si el costo del crédito sigue subiendo.
Y es que la confrontación entre el Ejecutivo y el Banco de la República alcanzó un nuevo pico tras la última subida de 100 puntos básicos en las tasas de interés. El presidente Petro lanzó una advertencia directa al ministro de Hacienda, Germán Ávila, señalando que, ante nuevos incrementos por parte de la junta directiva, la respuesta institucional será elevar nuevamente el salario mínimo, el cual ya aumentó un 23 % este año.
"Si la Junta sigue en esa tontería, pues subimos otra vez el salario", afirmó el jefe de Estado, desestimando las advertencias sobre posibles ciclos inflacionarios. Según Petro, el ligero crecimiento de la inflación en marzo no se debe al factor salarial, sino a la "especulación" en el sector eléctrico, mencionando directamente a la empresa Enel y presuntas irregularidades.
El gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, declinó participar en un foro económico oficial, citando una "campaña de descrédito" emprendida por el Gobierno contra la junta directiva. Villar solicitó al ministro de Hacienda "bajar los ánimos y el lenguaje", argumentando que estos ataques deterioran la confianza internacional en el país.
Pese al llamado a la calma, Petro insistió en que la protección de la economía nacional es prioritaria mientras el sector que denomina como 'uribismo' mantenga la mayoría en la junta del emisor. El mandatario reiteró que la Constitución respalda el concepto de un salario 'vital y móvil'.