Ve como positivo que empresarios, industriales, Gobierno y medios de comunicación de todo el país vean en la cuarta revolución industrial una oportunidad para crecer y observar cómo cambia el mundo, pero sobre todo prepararse competitivamente hacia el futuro.
Sin embargo, quiso hacer la claridad de que no se puede “desconocer que Colombia sigue siendo un país de ingreso medio, entonces no puede concentrarse solamente en alta tecnología. De hecho, si se diera tendríamos un sistema dual, donde tendríamos una alta tecnología focalizada y por otro lado un gran sector poco productivo”.
“Hay que pensar en cómo emplear tecnologías medias y evitar el gran riesgo de que Colombia entre en esta dualidad, buscando un desarrollo importante de sectores de mediana tecnología”, añadió.
Rodrick también se refirió a la posibilidad de que Colombia aproveche las nuevas tecnologías para convertirse en una economía mucho más pujante y quiso aclarar que en este momento el mundo atraviesa por una situación difícil, por lo que “hay que moderar las expectativas de qué tan rápido Colombia puede beneficiarse de una dinámica mundial”.
Asimismo, dijo que hay que darle tiempo a que “las ganancias que el país ha ganado a nivel macroeconómico se manifiesten y por otro lado, el hecho de tener un proceso de paz en curso se traducirá probablemente en una reducción de la incertidumbre y las bajas expectativas que se pueden tener en este momento”.