"Un balde de agua helada": primera reacción del Gobierno a suspensión de aumento del salario mínimo
Según Benedetti, el porcentaje del 23,78 % no fue caprichoso, sino que buscaba alcanzar un salario mínimo vital.
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El Consejo de Estado dictó una medida cautelar que suspende provisionalmente los efectos del Decreto 1469 de diciembre de 2025, mediante el cual el Gobierno Nacional había fijado un incremento del salario mínimo del 23,78 %. La decisión, proferida por el magistrado Juan Camilo Morales, ordena al Ejecutivo expedir un nuevo decreto transitorio en un plazo máximo de ocho días, ajustado a los parámetros técnicos y legales vigentes.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, manifestó su sorpresa ante la decisión judicial, calificándola como un golpe inesperado para la administración. "Cuando estaba esperando para que me dieran turno para hablar me cayó como un balde de agua helada la noticia", admitió el funcionario, quien defendió la legalidad del incremento basándose en mandatos internacionales.
Según Benedetti, el porcentaje del 23,78 % no fue caprichoso, sino que buscaba alcanzar un salario vital. "La Constitución dice que hay que buscar es un salario vital más que un salario mínimo", explicó el ministro, detallando que la canasta familiar ronda los 3,5 millones de pesos y requiere el ingreso de al menos 1,5 personas por hogar. "Con base en eso se llegó al 23 % para que el salario mínimo, incluido el subsidio de transporte, llegara a 2 millones de pesos", puntualizó.
La suspensión genera un vacío normativo complejo, dado que muchas empresas ya efectuaron los pagos de enero con el nuevo monto. Ante la posibilidad de revertir estos pagos, el ministro mostró su preocupación por la seguridad jurídica de los empleados: "Hay personas que ya han recibido su sueldo y es un derecho adquirido. Yo no entiendería cómo ya un derecho adquirido se puede echar para atrás".
En un contexto preelectoral, Benedetti reconoció que esta decisión judicial podría dinamizar el discurso de ciertos sectores. Al ser consultado sobre si esto otorga un "arma política" al Gobierno para señalar a las élites, el ministro fue directo: "No está equivocado para nada. Si yo fuera candidato, saldría a decir: ¿Usted quiere de verdad salario mínimo? Tiene que votar por mí".
Finalmente, el funcionario subrayó que la medida le pone "gasolina a las campañas" en un periodo que calificó como "gris" y falto de publicidad robusta. Mientras tanto, el Ejecutivo analiza un "Plan B" para cumplir con la orden del magistrado Morales y fijar una cifra provisional que no desproteja a los 2,4 millones de ciudadanos que dependen de este ingreso.