Tras más de 15 años de hegemonía parlamentaria oficialista, Maduro deberá por primera vez rendir cuentas ante una asamblea de mayoría opositora en cuya agenda resalta la búsqueda de una vía constitucional para recortar su mandato, que culmina en 2019.
El primer mandatario invitó este viernes a la oposición a conversar sobre cualquier tema para buscar la "paz" en el país, al rendir el informe anual de su gestión por primera vez ante un Parlamento de mayoría opositora.
"Quedamos listos y dispuestos para conversar este y cualquier otro tema que sea susceptible y necesario de conversar por la paz que nos exige Venezuela", manifestó el mandatario, tras aludir a la amnistía que proponen los opositores para políticos presos.
Instó a no caer en "tentaciones de romper los equilibrios necesarios" y reconoció que "no es fácil" manejar el conflicto de poderes actual en el país.
En una sesión solemne ante los representantes de todos los poderes del Estado, el Gobierno en pleno y los diputados de la nueva Asamblea Nacional, Maduro dijo que, "reconociendo los resultados electorales", llama al "respeto a la Constitución y a los poderes públicos y no caer en la tentación de una contrarrevolución que produzca aventuras que sean lamentadas por todos".
El presidente se refirió, sin nombrarlo, al proyecto de Ley de Amnistía, y afirmó que para que haya paz en Venezuela, hay que proteger a las víctimas de las protestas de 2014. En este sentido, propuso una Comisión de Justicia y Verdad, para así tener bases legales y lograr la paz, "y que no se imponga el perdón de los victimarios hacia ellos mismos".
Además, propuso la creación de una comisión de "justicia, verdad y paz" frente a la ley de amnistía que pretende aprobar la mayoría calificada opositora de la Cámara.
"Propongo aquí que establezcamos una comisión nacional de justicia, verdad y paz paritaria, que sea presidida por un venezolano de confianza pública y que establezca las bases legales, jurídicas, para ir a un proceso de paz y que no se imponga la visión del perdón de los victimarios a ellos mismos", dijo Maduro.
La fracción opositora, aglutinada en la alianza Mesa de la Unidad Democrática (MUD), tiene previsto debatir en el pleno en pocos días una ley de "amnistía y reconciliación" con la que pretenden poner en libertad a los opositores encarcelados, una medida que Maduro ha rechazado y que ha advertido que vetará.
En cuanto al tema económico, Maduro insistió que es una consecuencia de la "guerra económica", aunque reconoció que el control de precios que impuso en 2015 "no cumplió los objetivos". Asimismo dijo que desde Colombia y Miami "vemos como se trata de imponer modelos y mecanismos de guerra económica".
Por otro lado, El Jefe de Estado venezolano dijo que no permitirá que se privatice el tema de las viviendas, momento en el que tuvo una corta pero fuerte discusión con los parlamentarios Tomás Guanipa y Richard Blanco a quienes les reclamaba que "nunca han construido una vivienda", mientras que los diputados hacían referencia a la falta de recursos a alcaldías y gobernaciones en manos de la oposición.