Publicidad

Reciba notificaciones de Blu Radio para tener las principales noticias de Colombia y el mundo.
No activar
Activar

Publicidad

A la cárcel alias ‘La Tía’, presunta cabecilla de Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada

La mujer no aceptó los cargos por el delito de concierto para delinquir agravado, ni por el de homicidio agravado de un menor de edad, ocurrido en La Guajira en 2025.

Fiscalía judicializó a María Mónica Quiñones Graciano, alias La Tía o La Mona, presunta cabecilla de.jpg
Fiscalía judicializó a María Mónica Quiñones Graciano, alias La Tía o La Mona, presunta cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
Foto: captura de video en X, @FiscaliaCol.

La Fiscalía General de la Nación logró la judicialización de María Mónica Quiñones Graciano, conocida en el mundo del crimen bajo los alias de “La Tía” o “La Mona”. La mujer, señalada como una de las presuntas cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), también conocidas como ‘Los Pachenca’, fue enviada a prisión por su presunta responsabilidad en el homicidio agravado de un adolescente de 15 años y por el delito de concierto para delinquir agravado.

De acuerdo con la investigación, los hechos ocurrieron en diciembre de 2025 en Dibulla, La Guajira. Alias “La Tía” habría coordinado la búsqueda y retención del menor, quien era señalado de haber abusado y asesinado previamente a una niña de tres años en la región. Tras ser capturado por integrantes de la estructura armada bajo las órdenes de Quiñones, el adolescente fue entregado a otros jefes de la organización, quienes lo trasladaron a una zona rural para posteriormente desmembrarlo.

Más allá de este crimen, las autoridades establecieron que la procesada desempeñaba un rol logístico fundamental dentro de la estructura ilegal. Era la encargada de conseguir armamento, uniformes y otros elementos necesarios para el funcionamiento de las ACSN. Asimismo, se presume que ejercía un estricto control social en la zona, vigilando y señalando a quienes desobedecían las normas impuestas por el grupo armado, con el fin de imponer multas, restringir la movilidad o, en casos extremos, ordenar ejecuciones.

Pese a la gravedad de las pruebas presentadas por el ente acusador, la procesada no aceptó los cargos que se le imputan. Sin embargo, por determinación de un juez de control de garantías, deberá cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso en su contra.

Publicidad

Publicidad

Publicidad