Condenan a exmagistrado Vargas Bautista: recibió carros y coimas a cambio de amañar fallos
Para la Corte Suprema de Justicia, el exmagistrado usó su cargo para beneficio propio y ejerció pese al conflicto de interés en varios casos.
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La Corte Suprema de Justicia condenó al exmagistrado del Tribunal Administrativo de Cundinamarca Carlos Alberto Vargas Bautista, tras confirmar que modificó fallos y decisiones judiciales a cambio de dinero y otros bienes de lujo.
Durante la investigación, el alto tribunal reseñó dos casos en los que Vargas usó su cargo para beneficio propio. Uno de ellos es conocido como Macromed, nombre de la empresa dedicada a la comercialización de medicamentos que hacía parte de una Unión Temporal que tenía una demanda contra el Hospital Militar.
Allí Vargas Bautista no se declaró impedido pese a mantener una relación sentimental con la abogada Kelly Eslava que representaba a la parte demandante, lo que comprometía su imparcialidad.
Además, según el fallo, aceptó una promesa de pago equivalente al 25 % de la condena que eventualmente se reconociera en ese proceso. Por esto fue condenado por los delitos de prevaricato por omisión y cohecho propio, pero prevaricato por acción, al considerar el tribunal que ese cargo se sustentaba en los mismos hechos ya investigados y sancionados.
En el otro caso o expediente, reseñado por Protag, la Corte también lo condenó por cohecho propio al concluir que, a cambio de favorecer los intereses de esa empresa que estaba en litigio contra la Superintendencia de Sociedades, recibió un vehículo Mercedes-Benz y un apartamento en Mosquera, Cundinamarca. Es decir, una vez más comprometió su imparcialidad al aceptar dichas dádivas.
Finalmente, la Corte absolvió al exmagistrado por el caso de Icein tras señalar que la Fiscalía no expuso de manera correcta los hechos en su acusación, impidiendo emitir una sentencia condenatoria clara.
Una de las principales conclusiones de la decisión es que si bien las actuaciones no contrariaban la ley, el solo hecho de aceptar beneficios a cambio de decisiones o de mantenerse en procesos donde existía un claro conflicto de interés sí va en contra de la moralidad pública y la imparcialidad judicial.
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En este caso es relevante además la abogada Kelly Andrea Eslava Montes, con quien Vargas sostuvo una relación sentimental durante más de una década. Según el fallo, ella fue la intermediaria con los representantes de las empresas implicadas y su testimonio, respaldado por interceptaciones telefónicas y mensajes de WhatsApp, fue clave reconstruir la forma en que se habrían pactado las dádivas y cómo se usaban líneas telefónicas alternas para evitar el rastreo.