Un juez penal especializado condenó a Henry Traslaviña Triana, Víctor Hermes Pérez Parada y Carlos Alberto Sánchez a 21 años y 4 meses de prisión por su responsabilidad en el intento de enviar 282 kilogramos de clorhidrato de cocaína a Dinamarca, ocultos en un cargamento de cueros bovinos que sería exportado desde Cartagena.
Los tres hombres también fueron condenados al pago de una multa equivalente a 2.668 salarios mínimos legales mensuales vigentes por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes agravado.
El caso se remonta al 21 de febrero de 2015, cuando personal de la Dirección Antinarcóticos de la Policía Nacional inspeccionó, en la Sociedad Portuaria Regional de Cartagena, un contenedor que transportaba 531 cueros bovinos curtidos tipo Wet Blue Integral.
Aunque la carga aparentaba corresponder a cueros bovinos, los análisis de laboratorio establecieron que estos habían sido sumergidos en 282 kilogramos de clorhidrato de cocaína líquida. De acuerdo con la investigación, la sustancia habría sido utilizada para impregnar los cueros y ocultar el estupefaciente, con el propósito de garantizar su salida del país y posteriormente recuperarlo mediante un proceso químico en el exterior.
Lo que aparentaba ser una carga de 531 cueros bovinos curtidos tipo Wet Blue Integral terminó revelando una maniobra para intentar sacar cocaína del país. En su interior fueron encontrados 282 kilogramos de clorhidrato de cocaína, que pretendían llegar a Dinamarca. El hallazgo se… pic.twitter.com/JltVDDNuXy
— Fiscalía Colombia (@FiscaliaCol) September 22, 2026
La investigación, orientada por la Dirección Especializada contra el Narcotráfico de la Fiscalía General de la Nación, permitió establecer las funciones que habrían cumplido los tres condenados dentro de la operación.
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Traslaviña Triana habría coordinado el envío y asumido las funciones financieras relacionadas con la adquisición de los cueros y de los productos empleados para impregnarlos con el estupefaciente.
Por su parte, Pérez Parada habría adelantado las actividades logísticas y aduaneras necesarias para el traslado de la carga y su ingreso al puerto de Cartagena.
Finalmente, Carlos Alberto Sánchez, en calidad de representante legal de la empresa exportadora, habría facilitado los trámites necesarios para la salida del producto contaminado del país a nombre de esa sociedad.