El caso de Jorge Eduardo Leal, condenado por el asesinato de su hijo de dos años, Emiliano, vuelve a generar conmoción por las declaraciones que el propio responsable ha entregado a Séptimo Día de Caracol Televisión durante su reclusión en Popayán.
Los hechos se remontan al 12 de marzo de 2020, cuando, en medio de una discusión con su expareja, Maivy Joana Rivera, Leal huyó con el menor. Horas antes, durante una llamada telefónica, intentó tranquilizar a la madre con un mensaje que luego contrastaría con lo ocurrido: "Yo estoy por aquí en La Dorada y estoy muy ofendido con usted, pero no se preocupe... el niño está bien".
Sin embargo, las autoridades confirmaron posteriormente que el hombre se trasladó a un hotel en Popayán, donde ocurrió el crimen. Tras su captura por parte del Gaula, Leal confesó el asesinato del menor y entregó detalles que han sido calificados como alarmantes por su frialdad.
En sus propias palabras, el hoy condenado aseguró: "Yo cogí una almohada y se la puse y lo asfixié. Yo no tengo remordimiento de conciencia, entonces ¿de qué se va a arrepentir uno ahí?". Además, intentó justificar lo ocurrido responsabilizando a su expareja: "Fue un accidente... Yo estaba parado en la punta de un barranco y ella me empujó".
Leal cumple actualmente una condena de 30 años de prisión, luego de aceptar los cargos por homicidio agravado. A pesar de la sentencia, ha insistido en versiones que apuntan a una supuesta provocación externa y ha reconocido que actuó con la intención de afectar a su expareja.
Por su parte, Rivera también se ha pronunciado sobre el caso y el impacto que dejó el crimen. La mujer expresó de manera directa su posición frente al responsable: "Ese tipo lo odio y no soy capaz de perdonarlo".
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De acuerdo con especialistas consultados en procesos judiciales similares, este tipo de hechos corresponde a patrones de violencia extrema en contextos de ruptura de pareja, donde el agresor busca causar un daño irreversible a la otra persona a través del entorno familiar.