El Juzgado Quinto Penal Municipal con función de control de garantías de Cúcuta envió a la cárcel a Jesús Hernández Morales y Kelvis Sequera Delgado, investigados por favorecimiento y ocultamiento de pruebas en el caso de Yulixa Toloza, la mujer hallada muerta días después de someterse a un procedimiento estético en un establecimiento ilegal en Bogotá.
Los dos ciudadanos venezolanos no aceptaron los cargos imputados.
Durante la audiencia, el juez Sebastián Camacho concluyó que existen elementos suficientes para inferir que ambos participaron en maniobras dirigidas a ocultar el vehículo Chevrolet Sonic negro de placas UCQ-340, considerado pieza clave dentro de la investigación judicial.
Según la Fiscalía, el vehículo fue utilizado para transportar el cuerpo de la víctima y posteriormente facilitar el desplazamiento hacia Venezuela de María Fernanda Delgado, propietaria del centro estético Beauty Laser.
El ente acusador sostuvo que Delgado habría coordinado desde Venezuela el ocultamiento del vehículo mediante mensajes enviados por WhatsApp y que habría pagado cerca de 800.000 pesos para ejecutar esas acciones.
La Fiscalía indicó además que los hoy procesados fueron interceptados por unidades de la Sijín de Cúcuta cuando intentaban retirar el vehículo en el municipio de Los Patios,en Norte de Santander.
El juez señaló que chats, conversaciones y seguimientos permitieron establecer que los dos imputados conocían el contexto judicial relacionado con el automotor y con María Fernanda Delgado.
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También concluyó que existe riesgo de obstrucción a la justicia, debido a que las conductas investigadas estaban orientadas a ocultar un elemento material probatorio relevante dentro de un proceso por desaparición forzada.
El despacho agregó que ambos carecen de arraigo y tendrían facilidad para abandonar el territorio nacional hacia territorio venezolano.
La Fiscalía afirmó que el Chevrolet Sonic es considerado uno de los escenarios del crimen y que en su interior podrían encontrarse ADN, huellas, cabello, sangre, células de piel y otros rastros biológicos que permitirían reconstruir lo ocurrido con Yulixa Toloza.
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