La Fiscalía solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario contra Jesús Hernández Morales y Kelvis Sequera Delgado, señalados de participar en el ocultamiento de pruebas relacionadas con la desaparición y muerte de Yulixa Toloza, la mujer hallada sin vida días después de someterse a un procedimiento estético en un establecimiento ilegal de Bogotá. Durante la audiencia, la fiscal del caso expuso conversaciones, mensajes y movimientos que, según el ente acusador, demostrarían la intención de ocultar el vehículo usado para transportar a la víctima y facilitar la huida de implicados desde Bogotá.
Uno de los elementos más delicados revelados en la diligencia corresponde a conversaciones sostenidas entre María Fernanda Delgado, propietaria del supuesto centro estético, y su tío Jesús Hernández Morales. Según la fiscal, ambos hablaban sobre el caso utilizando expresiones para referirse indirectamente al cuerpo de Yulixa Toloza y a las noticias que ya circulaban públicamente sobre su desaparición. “Dice que: ‘¿si ya ha aparecido la cosa perdida?’, y que habían visto, pues, obviamente, ellos en las noticias que si había aparecido esa cosa que se había perdido”, relató la funcionaria judicial. Según la Fiscalía, María Fernanda Delgado respondió posteriormente: “No, a ella la dejamos en otro lado”.
La Fiscalía también sostuvo que los hoy imputados recibieron instrucciones precisas para ocultar su identidad mientras realizaban la diligencia de recoger el vehículo Chevrolet Sonic de placas UCQ-340, considerado una pieza clave dentro de la investigación. De acuerdo con la fiscal, María Fernanda Delgado les habría enviado mensajes indicándoles: “Y también usen tapabocas y cuidado, miren muy bien por todos lados primero”. Para el ente acusador, esas comunicaciones “se correlacionan de manera directa con la desaparición forzada de la señora Toloza”.
Según la investigación, María Fernanda Delgado contactó desde Venezuela a Jesús Hernández Morales y Kelvis Sequera Delgado para pedirles que recogieran el automotor en Cúcuta. Por esa tarea, la mujer presuntamente pagó 800 mil pesos destinados a transporte, alimentación y hospedaje. La Fiscalía sostiene que el vehículo no solo fue utilizado para transportar a Yulixa Toloza cuando ya presentaba un grave deterioro de salud, sino también para facilitar la salida de Bogotá de María Fernanda Delgado, Edison Torres y sus hijos menores de edad antes de cruzar hacia territorio venezolano.
Durante la audiencia, la fiscal argumentó que existe un alto riesgo de fuga si los procesados permanecen en libertad, especialmente por sus vínculos y movilidad entre Colombia y Venezuela. “Se cumple con suficiencia esa probabilidad de que los imputados no comparezcan al proceso”, afirmó la funcionaria, quien además advirtió sobre las dificultades jurídicas existentes con Venezuela. “Si estas personas no se les priva la libertad, se van para Venezuela, y así se hace imposible que ellos comparezcan”, sostuvo.
La representante de la Fiscalía agregó además que las diferencias normativas entre ambos países dificultarían aún más una eventual judicialización como con los otros 3 detenidos por el caso en el país vecino. “Frente a ese artículo que prohíbe la extradición de venezolanos, su señoría, tenemos que sumarle que la descripción de las conductas típicas son diferentes en cada país. En Venezuela, gracias al régimen bolivariano, no existe la desaparición forzada, no existen otros delitos”, manifestó durante la sustentación de la solicitud de medida de aseguramiento.