Autoridades de Pereira confirmaron el hallazgo de una fosa común que habría sido utilizada para ocultar los cuerpos de víctimas de sicariato por disputas internas de la estructura criminal Cordillera y también por confrontaciones con otras bandas que operan en esta zona del Eje Cafetero.
El hallazgo hace parte de la operación Enigma, una investigación liderada por la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación que también permitió la captura de dos presuntos integrantes de esa red criminal, conocidos con los alias de 'Johana' y 'Colas'. Ambos deberán responder por los delitos de homicidio agravado, desaparición forzada y tortura.
El coronel Óscar Leonel Ochoa Sánchez, comandante de la Policía Metropolitana de Pereira, manifestó que la investigación permitió establecer que la organización criminal habría participado en homicidios selectivos, desapariciones forzadas, desmembramiento de cuerpos y el traslado de las víctimas hasta el lugar donde ocultaban los cadáveres.
Durante los allanamientos realizados en Pereira y Dosquebradas, los investigadores incautaron un arma de fuego y seis teléfonos celulares. El material encontrado será analizado para establecer posibles vínculos con otros integrantes de la estructura criminal y esclarecer más casos de homicidio y desaparición.
El oficial precisó que alias 'Johana' es un hombre que utilizaba ese apodo para asumir una identidad femenina dentro de la organización, con el objetivo de pasar desapercibido ante las autoridades durante sus comunicaciones telefónicas con los cabecillas de esas estructuras.
El coronel Ochoa explicó que en la fosa común hallaron suficiente material probatorio para demostrar que estos dos hombres estarían relacionados con el desmembramiento y la desaparición de cuerpos durante el 2025 y lo corrido del 2026.
Esta es la primera fase de la operación Enigma. Según el comandante de la Policía Metropolitana de Pereira, ya están en marcha otras dos fases de la investigación con alcance transnacional en Centroamérica y Europa.