Al menos 12 personas murieron en un accidente de autobús: conducía un adolescente
El vehículo se salió de la carretera y terminó estrellándose contra un árbol de gran tamaño, que segundos después cayó sobre el autobús
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Una nueva tragedia sacude a Bolivia y deja al descubierto, una vez más, los riesgos que persisten en las carreteras del país. Al menos 12 personas, integrantes de una misma familia, murieron en un grave accidente de tránsito ocurrido en la madrugada de este lunes en el oriente boliviano, cerca de la frontera con Brasil. El siniestro se registró cuando un autobús chocó contra un árbol en la ruta Bioceánica, una vía clave que conecta a Puerto Quijarro con Puerto Suárez.
El impacto fue devastador. Según el reporte preliminar de la Policía de Bolivia, el vehículo se salió de la carretera y terminó estrellándose contra un árbol de gran tamaño, que segundos después cayó sobre el autobús, aplastando a la mayoría de los ocupantes. La escena dejó múltiples víctimas fatales en el lugar y varios heridos de gravedad.
Las autoridades confirmaron que entre las personas fallecidas se encontraban adultos y al menos cuatro menores de edad. Inicialmente se reportaron 11 muertos, pero horas más tarde, desde el hospital Príncipe de Paz, se confirmó el fallecimiento de una adolescente que había sido trasladada con vida, elevando la cifra total a 12 víctimas.
El accidente ocurrió a unos 641 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz y movilizó a unidades de Tránsito, personal médico y equipos de rescate que trabajaron durante varias horas para recuperar los cuerpos y auxiliar a los sobrevivientes.
De acuerdo con la información preliminar que manejan las autoridades, el autobús era conducido por un adolescente de 13 años, quien presuntamente se encontraba en estado de ebriedad. El menor habría tomado el control del vehículo cuando la familia regresaba de una fiesta de 15 años, lo que derivó en la pérdida de control y el posterior choque.
Un jefe policial de la unidad de Tránsito señaló que se continúan recolectando indicios para establecer con claridad las causas del accidente y determinar responsabilidades, mientras el vehículo permanece en el lugar del siniestro a la espera de ser retirado.
Los heridos fueron trasladados al hospital de Puerto Quijarro y, debido a la gravedad de algunos casos, otros fueron remitidos a centros médicos de Corumbá, en Brasil. Los familiares de las víctimas llegaron hasta la morgue para reconocer los cuerpos y se opusieron a que fueran llevados a Santa Cruz para las autopsias de ley.
En medio del dolor, los allegados hicieron un llamado a la solidaridad de la comunidad para poder costear los ataúdes, al asegurar que no cuentan con los recursos económicos necesarios. Este trágico hecho vuelve a reflejar una problemática persistente en Bolivia, donde cada año los accidentes de tránsito dejan miles de heridos y más de mil víctimas mortales, en su mayoría por causas humanas que pudieron evitarse.