Una mujer de 41 años perdió la vida luego de que una complicación durante una colonoscopia le provocara una grave lesión intestinal. El caso generó conmoción entre sus familiares, quienes ahora exigen respuestas sobre lo ocurrido y cuestionan la información entregada por el centro asistencial.
La víctima fue identificada como Mariana dos Santos Candido, residente en San Pablo, Brasil, donde acudió a un hospital municipal para practicarse el examen médico como parte de un control recomendado por antecedentes de cáncer colorrectal en su familia. Sin embargo, durante el procedimiento se presentó una perforación que comprometió cerca de la mitad de su intestino, una complicación que obligó a practicarle una cirugía de urgencia.
Aunque los médicos intentaron reparar el daño ocasionado durante la intervención, la paciente no logró recuperarse y falleció horas después. Su muerte dio paso a una investigación para establecer cómo se produjo la lesión y si existieron fallas durante la realización del procedimiento.
De acuerdo con el relato de sus familiares, Mariana no presentaba enfermedades previas y era la primera vez que se sometía a una colonoscopia. La decisión de realizarse el examen obedecía únicamente a una recomendación médica, debido al historial de cáncer de intestino en su familia.
Su tía, Mara Aparecida, explicó que desde hace varios años los integrantes de la familia comenzaron a realizarse este tipo de controles preventivos al cumplir los 40 años, luego de que el padre de Mariana falleciera por esa enfermedad.
La mujer también recordó que, antes del procedimiento, su sobrina le confesó que sentía temor por el examen. Incluso aseguró que la llamó un día antes únicamente para expresarle su cariño, conversación que terminó siendo la última entre ambas.
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Además del dolor por la pérdida, la familia manifestó su inconformidad con la forma en que el hospital manejó la situación. Según explicaron, tras la complicación fueron informados de que la colonoscopia había sido practicada por un laboratorio contratado para prestar servicios dentro del hospital y no directamente por personal del centro médico.
Los allegados afirman que solicitaron conocer la identidad del especialista que realizó el procedimiento y del laboratorio responsable, pero les respondieron que esa información solo podía ser suministrada a familiares directos. También indicaron que el informe oficial sobre lo sucedido tardaría hasta 30 días, lo que aumentó la incertidumbre de la familia.
Mariana era madre de tres hijos de 20, 15 y 9 años, a quienes criaba sola. Recientemente había conseguido un empleo formal en una escuela pública, logro que, según sus familiares, la llenaba de ilusión porque representaba una mayor estabilidad para ella y sus hijos.
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Mientras tanto, las autoridades iniciaron las actuaciones correspondientes para esclarecer el caso. La Policía registró el hecho como una muerte sospechosa y accidental, por lo que el cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal para practicar la autopsia que permitirá determinar la causa exacta del fallecimiento.
Por su parte, la Secretaría Municipal de Salud lamentó la muerte de la paciente e informó que abrió una investigación junto con la dirección técnica del hospital para establecer qué ocurrió durante el procedimiento médico y determinar las responsabilidades a las que haya lugar.