Beijing y Washington se preparan para una de las citas diplomáticas más determinantes de los últimos años. Los próximos 14 y 15 de mayo, el presidente de los Estados Unidos se reunirá con su homólogo chino, Xi Jinping, en un encuentro donde la tecnología y los conflictos regionales serán las principales cartas de cambio.
Para Nehemías Jaén, politólogo y excónsul de Panamá en Shanghái, la clave del encuentro reside en una delegación de 17 empresas tecnológicas y de aviación que acompañarán a Trump. Jaén advierte que este movimiento apunta directamente a resolver el conflicto con la gigante de las telecomunicaciones china: "Lo que va a haber es una negociación de un tema regional geopolítico con implicaciones mundiales como es el tema de Irán. Y en contra... vamos a ver entonces cómo China hace lo mejor para poder desbloquear a sus empresas de tecnología. En el caso muy específico, la empresa de Huawei".
El dilema tecnológico en América Latina
Uno de los puntos más críticos de la expansión china es la vulnerabilidad de los países en desarrollo ante la infraestructura digital. Según el experto, Estados Unidos teme la presencia de Huawei no solo por sus supuestos nexos con el Partido Comunista, sino por la falta de marcos legales robustos en la región.
"La falla principal en los países o economías en desarrollo... es que nosotros no contamos con una política o una legislación, ni normativas, en cuanto a la infraestructura digital pública".
Esta carencia legislativa facilita que empresas de alta tecnología operen sin restricciones mayores en la región. Además, Jaén subraya la superioridad técnica actual del gigante asiático: "Hasta el momento no hay ninguna empresa que tenga el desarrollo tecnológico, investigación, desarrollo, manufactura y comercialización de este tipo de tecnologías. Huawei lleva, señores, la ventaja en esta arena de competencia digital".
A pesar del vertiginoso avance de China en los últimos años, que le permite negociar "de tú a tú" con la potencia norteamericana, existe un punto de fricción en la responsabilidad internacional. Jaén señala que, aunque China exige ser tratada como un igual, se muestra renuente a asumir las cargas que conlleva el liderazgo mundial.
"China se resiste, China evita y China está rechazando cualquier rol de liderazgo a nivel de la gobernanza global. Entonces ahí vemos una contradicción de lo que China le exige a Estados Unidos de que lo vean como un par... pero al mismo tiempo Estados Unidos le exige a China tomar un rol de liderazgo".
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Finalmente, el análisis sugiere que la diplomacia china opera bajo una lógica de paciencia estratégica, observando los errores de la administración estadounidense, particularmente en sus decisiones respecto a Israel y el Medio Oriente. "La diplomacia y la política internacional china nada tiene que ver con las normas tradicionales... [China está viendo] al presidente Trump equivocarse y una equivocación de tan alto calado como ha sido esa entrada junto con Israel en el tema".
Escuche aquí la entrevista:
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