Un devastador accidente ferroviario ocurrido en el corredor de alta velocidad que comunica Madrid con Sevilla, España se ha convertido en el epicentro de la noticia tras registrar un saldo preliminar de 68 personas fallecidas y más de 150 heridos. El siniestro se produjo cerca de las 8:50 a. m. cuando un tren AVE de la compañía Renfe colisionó por alcance contra un tren de la empresa Irio que se encontraba detenido en las vías, en un trayecto que avanzó durante 17 minutos sin recibir señales de advertencia desde la central de Atocha.
El momento del impacto: "Tú no eres dueño de nada, sales volando"
Entre los pasajeros a bordo se encontraba Juan Casares, quien viajaba en el vagón de cola del convoy de Renfe con destino a Sevilla para asistir a una reunión de trabajo. Casares detalló en Mañanas Blu los momentos de angustia en los que el maquinista intentó activar los frenos de emergencia sin lograr detener la marcha a tiempo.
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"Lo que sentimos es un frenazo tremendo y ese frenazo... pues todos los que íbamos sentados en ese sentido salimos disparados", relató el pasajero. La fuerza de los choques consecutivos y el descarrilamiento de los vagones desplazaron a Casares varios metros de su asiento. "Ahí te das cuenta que no controlas nada, o sea, es tan fuerte el impacto que tú no eres ya dueño de nada... sales volando (...) hasta que yo de mi butaca [pasé] a 10 o 15 metros de donde estaba sentado", explicó.
Evacuación y la escena tras el choque: "Parecía una película de zombies"
Tras detenerse el convoy, una atmósfera de conmoción absoluta dominó el lugar. "Después de tanto estruendo y tanto, lo que se hace es un silencio total, nadie dice nada y muy poco a poco empieza la gente a levantarse", recordó Casares. Ante el temor de que otro tren viniera por la misma vía e impactara por la parte trasera, varios ocupantes lograron romper una ventana de emergencia para evacuar el vagón descarrilado.
Al salir al exterior, el panorama resultaba impactante para los sobrevivientes. Según Casares, la visión del accidente "te recuerda más a una película de ficción, de zombies, a algo que realmente estás viviendo y está ocurriendo (...) la gente está por la calle deambulando, gente que te ayuda, gente ensangrentada, gente que no habla, gente que va un poco perdida".
Respuesta inmediata y la solidaridad de los vecinos de Urda
Pese a la magnitud de la catástrofe, los cuerpos de seguridad e inspección llegaron rápidamente al punto del siniestro, localizado junto al municipio de Urda. "Desde el impacto hasta que reaccionamos y logramos salir del tren pudieron pasar 10 minutos como mucho y ya había Guardia Civil allí, ambulancia muy rápido", afirmó el pasajero.
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Casares destacó de forma especial el despliegue humanitario de los habitantes de la zona: "Lo que más me ha impactado es la solidaridad de la gente. Los vecinos de Urda cogieron sus coches particulares y vinieron a evacuar a todos los que no estábamos gravemente heridos para llevarnos a un pabellón deportivo que habían adaptado las autoridades para atendernos [y] darnos agua".
A pesar de haber sufrido múltiples cortes en el rostro, hombro, cabeza, tobillo y espalda, Casares decidió retornar a su hogar tras ser evacuado para no saturar los servicios de urgencia. "Yo no he querido consumir tampoco el tiempo de los sanitarios allí porque había gente que lo necesitaba mucho más que yo (...) Doy gracias a Dios y estoy bien", concluyó.
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Escuche aquí la entrevista: