Desde el pasado 22 de diciembre de 2025, el municipio de Mitú, capital del departamento del Vaupés, enfrenta una grave crisis por los racionamientos prolongados de energía eléctrica, una situación que, según la Defensoría del Pueblo, no cuenta con una solución estructural clara por parte de las empresas responsables del servicio.
La entidad advirtió que la falta de suministro eléctrico está afectando de manera severa a la población y comprometiendo derechos fundamentales como la salud y la vida.
A través de un pronunciamiento publicado en su cuenta oficial de X, la Defensoría alertó que los cortes de energía impactan con especial gravedad a niños, niñas, adultos mayores y personas que requieren atención médica permanente, sectores de la población que dependen de manera crítica de la continuidad del servicio eléctrico.
Uno de los puntos más críticos de la emergencia es la afectación directa al Hospital San Antonio de Mitú, principal centro de atención médica del municipio. De acuerdo con la Defensoría, los racionamientos ponen en riesgo el derecho a la salud, al comprometer el funcionamiento normal del hospital, la conservación de medicamentos y vacunas, y la atención oportuna de pacientes que requieren servicios constantes y especializados.
Además del ámbito sanitario, la crisis energética también ha impactado otros sectores como el comercio, las actividades productivas y la prestación de servicios esenciales como la educación, la seguridad y el acceso al agua potable.
La entidad recordó que desde el 26 de diciembre de 2025 ha elevado requerimientos formales, junto con la Procuraduría General de la Nación, a las entidades responsables del suministro eléctrico para que adopten medidas urgentes. Sin embargo, pese a estos llamados y a una reunión interinstitucional realizada el pasado 9 de enero, en la que se evaluó la situación, no se han presentado planes de contingencia claros que permitan garantizar la continuidad del servicio.
Según la información divulgada, las entidades responsables indicaron que los racionamientos continuarán debido a un desabastecimiento de combustible, una explicación que no ha venido acompañada de soluciones de fondo ni de un cronograma que permita prever cuándo se normalizará el suministro.
La crisis ya ha derivado en manifestaciones comunitarias en el municipio, las cuales han afectado la movilidad y reflejan el creciente malestar de los habitantes frente a la situación.