Una operación desarrollada en el departamento del Vichada permitió la ubicación y destrucción de cinco laboratorios clandestinos dedicados al procesamiento de pasta base de coca, que eran utilizados por el Frente 44 ‘Antonio Ricaurte’ de las disidencias de las Farc para financiar sus actividades criminales.
Los laboratorios fueron encontrados en zona rural del municipio de Cumaribo durante un operativo adelantado por unidades de Infantería de Marina, en coordinación con tropas del Ejército y con apoyo de la Policía. La acción fue posible gracias a labores de inteligencia que permitieron identificar la existencia de estas estructuras en una zona de influencia de grupos armados ilegales.
Según la información recopilada por las autoridades, los cinco laboratorios eran utilizados para transformar hoja de coca en pasta base, uno de los principales insumos dentro de la cadena de producción de cocaína. La infraestructura tendría una capacidad de producción cercana a las cuatro toneladas mensuales, las cuales estarían destinadas a las redes del narcotráfico con alcance internacional.
Destruyen cinco laboratorios de droga que financiaban al ‘Frente 44’ de las disidencias en Vichada #VocesySonidos https://t.co/Sr9Wj7IerC pic.twitter.com/h6HQ0WofiY
— BluRadio Colombia (@BluRadioCo) June 18, 2026
Durante la intervención fueron destruidos más de 1.500 galones de insumos líquidos empleados en el procesamiento de sustancias ilícitas. Entre los elementos hallados se encontraban gasolina, ACPM, amoniaco y soda cáustica, sustancias comúnmente utilizadas en la producción de alcaloides.
Asimismo, fueron incautados y destruidos más de 2.200 kilogramos de insumos sólidos, entre ellos cemento, cal, sulfato de amonio, fertilizantes y otros precursores químicos necesarios para el funcionamiento de los laboratorios. En el lugar también fueron encontrados 1.125 kilogramos de hoja de coca que estaban listos para ser sometidos al proceso de transformación.
De acuerdo con las estimaciones de inteligencia militar, estos complejos ilegales representaban una de las principales fuentes de ingresos para el Frente 44 ‘Antonio Ricaurte’, estructura armada criminal que mantiene presencia en esta zona del país. Las autoridades calculan que la operación generó una afectación económica superior a los 1.000 millones de pesos para esa organización.